Durante una entrevista en el programa “Salvando Vidas”, emitido el domingo último por RCCTV, el secretario de Estado aseguró que el acompañamiento espiritual representa una herramienta indispensable dentro de la política de rehabilitación impulsada por el Ministerio de Justicia, al punto de reconocer que la ausencia de las iglesias generaría un fuerte impacto en los programas penitenciarios.
“Totalmente”, respondió Nicora al ser consultado sobre si sería un problema para la institución que las iglesias decidieran dejar de colaborar dentro de las cárceles. “Es una de las patas fundamentales de los programas de reinserción social”, enfatizó.
El ministro explicó que el modelo de reinserción actualmente se sostiene sobre tres grandes componentes: el trabajo y los oficios, el acompañamiento de la sociedad civil y la academia, y finalmente el respaldo espiritual brindado por las iglesias.
Según señaló, existen casos en los que los programas laborales o educativos no generan los resultados esperados, pero sí se observan cambios profundos a través de la fe.
“Vos ves realmente una transformación de muchas de estas personas privadas de libertad, arrodilladas, llorando, agradeciéndole a Dios, a Jesús, dependiendo del ámbito religioso, por un cambio realmente fehaciente en su enfoque de vida”, expresó.
Nicora relató que esas experiencias dentro de los penales son conmovedoras y evidencian un cambio auténtico en la conducta y en la visión de futuro de numerosos internos. Explicó además que, tras ese despertar espiritual, muchos privados de libertad comienzan posteriormente a estudiar, capacitarse y sumarse a programas de trabajo. “La transformación vino a través de la fe”, remarcó.
Cabe destacar que la fe en las cárceles actúa como una poderosa herramienta de transformación, proporcionando propósito, paz y arrepentimiento. En entornos de alta vulnerabilidad, la espiritualidad funciona como un ancla emocional que ayuda a las personas privadas de libertad a sobrellevar el encierro, alejarse de la violencia y construir una verdadera reinserción social.
Principales beneficios de la fe tras las rejas:
- Rehabilitación personal: Fomenta la asunción de responsabilidad, el perdón y la sanación de traumas, ayudando a romper ciclos de delincuencia.
- Apoyo psicológico: Reduce la ansiedad, el aislamiento y la depresión, ofreciendo esperanza en medio del encierro.
- Construcción de comunidad: Promueve la empatía y la solidaridad entre los internos, fomentando la creación de grupos de apoyo y buena convivencia.
El rol de las organizaciones de apoyo
Existen diversas instituciones y pastorales que canalizan este apoyo espiritual ofreciendo acompañamiento, guía y escucha a los internos. Su labor se centra en la contención emocional sin discriminación y en la preparación para el momento de volver a la sociedad.













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