De acuerdo con un análisis realizado por José Luis López Bozo experto en la materia, y representante de la empresa Silkline Energy Paraguay, dependiente de Silkline Group, menciona que la protección ambiental es fundamental e incuestionable. Sin embargo, asumir que cualquier actividad hidrocarburífera es automáticamente incompatible con la conservación ambiental contradice la experiencia internacional y la evolución tecnológica de la industria del Gas y numerosos modelos regulatorios exitosos alrededor del mundo, constituye una postura “técnicamente incompleta y jurídicamente discutible”, que podría cerrar anticipadamente un debate estratégico para el futuro energético y económico del Paraguay.
CRÍTICA A UNA VISIÓN DE “PROHIBICIÓN ABSOLUTA”
López Bozo sostiene que el MADES adopta un enfoque que, en la práctica, equipara desarrollo energético con degradación ambiental, sin considerar que actualmente existen tecnologías, mecanismos de control y marcos regulatorios capaces de minimizar significativamente los impactos.
Su crítica apunta a que el debate no debería centrarse en una negativa categórica, sino en evaluar rigurosamente si los proyectos cumplen con exigencias ambientales, planes de mitigación, monitoreo independiente y mecanismos de restauración. “Negarse siquiera a analizar técnicamente estas posibilidades puede significar perder oportunidades estratégicas para el país”, advirtió.
PAÍSES CON NORMAS ESTRICTAS PERMITEN ESTE TIPO DE PROYECTOS
El especialista cita experiencias de Estados Unidos, Perú, Ecuador, Colombia y Brasil, donde actividades petroleras y energéticas operan en zonas de alta sensibilidad ecológica bajo exigentes controles estatales.
Señaló que, en estos casos, el debate técnico se enfoca en la capacidad de regulación, la fiscalización y el uso de tecnología de mínima intervención, y no en prohibiciones automáticas.
TECNOLOGÍA MODERNA REDUCE LA HUELLA AMBIENTAL
Según López Bozo, la industria energética actual cuenta con herramientas que permiten reducir drásticamente la afectación sobre ecosistemas sensibles. Entre ellas se destacan: Perforación horizontal y direccional. Monitoreo satelital en tiempo real. Sistemas cerrados de manejo de fluidos. Equipos de reducción de emisiones. Programas de restauración progresiva.
Sostuvo que, en determinadas circunstancias, la huella física de estos proyectos puede ser menor que la generada por desmontes ilegales, ocupaciones irregulares o actividades no controladas.
PARAGUAY NECESITA UNA DISCUSIÓN BASADA EN EVIDENCIA
El profesional subraya que el verdadero desafío no consiste en elegir entre ambiente o desarrollo, sino en construir un modelo que combine protección de ecosistemas estratégicos con evaluación responsable de oportunidades económicas.
También advierte que una postura inflexible podría desalentar inversiones, aumentar la dependencia energética y limitar la capacidad del Estado para ejercer control efectivo sobre actividades productivas.
UN DEBATE QUE RECIÉN COMIENZA
En opinión del experto, el Parque Nacional Médanos del Chaco constituye una de las áreas ecológicas más valiosas del país, por lo que cualquier decisión sobre su futuro requiere el máximo rigor técnico y jurídico.
No obstante, sostiene que descartar de antemano cualquier alternativa productiva sin una evaluación integral podría responder más a una posición ideológica que a un enfoque sustentado en evidencia científica y comparada.
En opinión del experto, el Parque Nacional Médanos del Chaco constituye una de las áreas ecológicas más valiosas del país, por lo que cualquier decisión sobre su futuro requiere el máximo rigor técnico y jurídico.
Agregó que el médano «no se puede tocar» si no se lo explora satelitalmente para identificar si existe potencial, y luego en una base de consenso de las mesas de trabajo definir los lugares donde se pueden realizar ya las intervenciones, las perforaciones y el trabajo.
En cuanto a la intervención, dijo que lo máximo que se necesita en un parque de 605.000 hectáreas en un área de 200 por 200 metros, que de ninguna manera implica una “enorme forestación” como lo quieren instalar los ambientalistas.
Concluyó que la discusión debe darse en la conformación con transparencia de mesas de dialogo científica y técnica, que analizarán la información objetiva y criterios técnicos que permitan resguardar el patrimonio natural del Parque Médanos del Chaco sin cerrar la puerta al desarrollo responsable y sostenible.














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