El informe, según la “Propuesta de Estabilización Financiera y Blindaje del IPS”, elaborado por el “Centro de Estudios Económicos de la Unión Industrial Paraguaya (UIP) y presentada esta semana, expone una situación de creciente presión financiera sobre el sistema previsional paraguayo y advierte que, de no implementarse reformas estructurales, el déficit continuará profundizándose en las próximas décadas.

Señala que, de acuerdo con las proyecciones actuariales, el resultado operativo del fondo mantendría una tendencia negativa hasta el año 2100, reflejando un desequilibrio sostenido entre los ingresos por aportes y los egresos destinados al pago de jubilaciones y pensiones.
Aunque el estudio actuarial del IPS sostiene que el fondo seguiría siendo solvente hasta aproximadamente el año 2046, bajo una rentabilidad equivalente a la inflación más 2% y manteniendo las reglas actuales del sistema, la UIP advierte que esto no debe interpretarse como una señal de tranquilidad ni justificar la inacción institucional.
Por el contrario, el documento señala que la situación representa una advertencia crítica que obliga a impulsar reformas oportunas para garantizar la sostenibilidad del sistema previsional y proteger a futuras generaciones de cotizantes.
RIESGO ESTRUCTURAL PARA LOS TRABAJADORES MENORES DE 40 AÑOS
El análisis enfatiza especialmente el riesgo estructural que enfrentan los trabajadores menores de 40 años. Según el informe, si no se realizan cambios de fondo, a partir de 2046 el IPS comenzaría a perder capacidad financiera de manera progresiva, afectando directamente la suficiencia real de las jubilaciones respecto a los beneficios prometidos.

El eventual deterioro del sistema también impactaría a generaciones anteriores, cuyos aportes durante décadas sostuvieron el régimen previsional bajo la expectativa legítima de acceder a una cobertura futura adecuada.
COLAPSO FINANCIERA CON GRANDES CONSECUENCIAS ECONÓMICAS
El estudio advierte que el colapso financiero del fondo no solo comprometería la estabilidad del régimen jubilatorio, sino que además tendría consecuencias sociales y económicas de gran magnitud, afectando directamente la calidad de vida de jubilados, pensionados y familias dependientes de estas prestaciones. Para ese escenario crítico, el número de cotizantes y beneficiarios vinculados al sistema podría superar las 1.400.000 personas.
TENSIONES SOCIALES E INESTABILIDAD POLÍTICA
Asimismo, el informe alerta que una crisis previsional podría derivar en fuertes tensiones sociales e incluso en inestabilidad política, tomando como referencia las dificultades recientes observadas en la Caja Fiscal.
Ante este panorama, el gremio industrial insiste en la necesidad de debatir y ejecutar reformas estructurales que permitan corregir gradualmente los desequilibrios financieros y garantizar la sostenibilidad del sistema previsional paraguayo a largo plazo.















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