Durante la apertura de la LV Reunión de Ministros del Interior y de Seguridad del Mercosur y Estados Asociados, y de la LXIII Reunión de Ministros de Justicia, el mandatario sostuvo que el crimen organizado actúa como “un virus” que muta rápidamente, opera con enorme capacidad financiera y logra infiltrarse en instituciones públicas y privadas.
“El crimen organizado transnacional es un virus que no conoce límites, no respeta soberanías y muta de manera muy rápida”, expresó Peña, advirtiendo además que estas estructuras criminales poseen recursos tecnológicos y financieros que muchas veces superan la capacidad de reacción de los Estados.
ACCIÓN CONJUNTA REGIONAL
No obstante, remarcó que ninguna organización criminal puede ser más fuerte que la acción conjunta de los gobiernos de la región. “La única forma de combatir al crimen organizado es con gobiernos organizados”, enfatizó.
El jefe de Estado aseguró que Paraguay decidió asumir un rol protagónico en la defensa de su seguridad y en la estabilidad regional, señalando que la lucha contra el crimen organizado dejó de ser solamente una decisión política para convertirse en “un imperativo ético, legal y económico”.

En ese contexto, afirmó que la cooperación diplomática ya no basta para enfrentar las nuevas amenazas criminales y llamó a avanzar hacia una integración operativa más profunda entre los países del Mercosur.
“Debemos apostar por la operación táctica integrada, fortalecer las bases de datos compartidas en tiempo real y alcanzar una mejor organización legislativa que impida que un criminal encuentre refugio simplemente cruzando una frontera”, manifestó.
VARIAS ACCIONES IMPULSADAS EN PARAGUAY
Peña recordó además varios operativos impulsados en Paraguay contra redes criminales, entre ellos A Ultranza, Veneratio, Pavo Real y La Covo, que permitieron desarticular estructuras vinculadas al narcotráfico, tráfico de armas y lavado de dinero.
Asimismo, destacó las inversiones realizadas por el Gobierno en radares de última generación para el control aéreo en el Chaco y el fortalecimiento de los controles sobre la Hidrovía Paraguay-Paraná, considerada por el mandatario como una arteria estratégica tanto para el comercio regional como para la lucha contra el narcotráfico. “La Hidrovía es vital para nuestra economía, pero no podemos permitir que el virus del narcotráfico siga contaminando a nuestra región a través de ella”, sostuvo.
El presidente también resaltó el proceso de reforma y profesionalización de la Policía Nacional, además de la reciente decisión de ampliar el despliegue del Comando de Operaciones de Defensa Interna a todo el territorio nacional, con el objetivo de cerrar espacios utilizados por organizaciones criminales.
SEGURIDAD ES EL NUEVO NOMBRE DE LA PROSPERIDAD
“La seguridad es el nuevo nombre de la prosperidad”, afirmó Peña, al advertir que sin estabilidad y seguridad no habrá inversiones sostenibles ni desarrollo económico para la región.
En uno de los puntos más relevantes de su discurso, el mandatario planteó formalmente que Paraguay se convierta en un centro regional de inteligencia logística contra el crimen organizado.
“Paraguay se ofrece como un centro de inteligencia logística contra el crimen organizado. Les extendemos la mano para trabajar juntos y hacer de nuestra región un territorio hostil para el crimen y una tierra de oportunidades para los ciudadanos de bien”, expresó.
Peña concluyó señalando que Sudamérica aún conserva una condición de relativa paz frente a otros conflictos internacionales y advirtió que los gobiernos de la región tienen la responsabilidad de impedir que el crimen organizado robe “el progreso, la seguridad y el futuro” de las próximas generaciones.
Finalmente, declaró oficialmente abiertas la LV Reunión de Ministros del Interior y Seguridad del Mercosur y Estados Asociados, y la LXIII Reunión de Ministros de Justicia.















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