A través de un pronunciamiento conjunto emitido este juves, el liderazgo pastoral paraguayo expresó su conmoción por la pérdida de vidas humanas, el elevado número de heridos y la masiva destrucción de hogares y bienes materiales en el país caribeño.
“Ante eventos tan dolorosos, asumimos con humildad que nuestra mente humana no alcanza a comprender el porqué de estas catástrofes; sin embargo, las Escrituras nos recuerdan que habitamos en un mundo quebrado (…). Pero aun en medio de la densa oscuridad, la gracia y el amor del Creador permanecen inalterables”, reza parte del escrito.
CLAMOR POR LOS RESCATISTAS Y EL PROCESO DE RECONSTRUCCIÓN
El documento oficial hace un llamado explícito a sostener espiritualmente a quienes trabajan en la primera línea de la emergencia. Las organizaciones elevaron plegarias por las autoridades venezolanas, el personal médico, bomberos y fuerzas de seguridad que despliegan «esfuerzos titánicos» en las tareas críticas de búsqueda y rescate de sobrevivientes bajo los escombros.
Asimismo, el comunicado mira hacia el futuro, reconociendo que el proceso de recuperación será complejo. En ese sentido, instaron a orar no solo por la reconstrucción de la infraestructura física de las ciudades afectadas, sino muy especialmente por la sanidad del tejido social y emocional de las comunidades golpeadas por el desastre.
ACCIONES CONCRETAS EN LOS TEMPLOS LOCALES
La ASIEP y la APEP determinaron directrices claras para las comunidades de fe locales de cara a los próximos días. Se instó a todas las iglesias evangélicas del territorio paraguayo a dedicar un tiempo especial de oración y clamor durante las reuniones y servicios de este fin de semana.
Exhortaron tanto a la feligresía como a la ciudadanía en general a activar y canalizar la ayuda solidaria formal que se disponga a favor de las familias venezolanas damnificadas.
Las asociaciones destacaron y aplaudieron la predisposición del Gobierno paraguayo para sumarse de manera activa a las misiones de asistencia y ayuda internacional enviadas a Venezuela.
El comunicado concluye citando el pasaje bíblico del Salmo 46:1: “Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones”, reafirmando el compromiso ético, espiritual y humano de la iglesia local ante las crisis internacionales.















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