El estudio sostiene que el IPS enfrenta actualmente dos frentes críticos: el déficit del sistema de salud y la creciente presión sobre el Fondo de Jubilaciones y Pensiones, que ya registra un déficit operativo anual superior a los USD 70 millones.
Según el documento, ambos problemas están estrechamente vinculados y la recuperación del equilibrio previsional resulta clave para garantizar la sostenibilidad integral de la previsional, incluyendo la atención médica de los asegurados.
“El IPS todavía tiene margen para corregir el rumbo, pero ese margen no es infinito. Los sistemas previsionales no colapsan de un día para otro; se deterioran gradualmente cuando los ingresos dejan de acompañar las obligaciones”, señalaron técnicos del gremio industrial.
El informe divide el deterioro financiero del Fondo de Jubilaciones en tres etapas críticas. La primera corresponde al periodo entre 2020 y 2025, durante el cual el IPS habría utilizado más de USD 200 millones provenientes de las rentas del Fondo de Reservas para cubrir la diferencia entre los aportes y el pago de jubilaciones.
La segunda etapa se proyecta hacia 2036, cuando las rentas financieras dejarían de ser suficientes y el sistema tendría que comenzar a utilizar directamente el capital acumulado del Fondo de Reservas. La tercera y más delicada fase se ubica en torno al año 2046, cuando el Fondo de Jubilaciones y Pensiones podría llegar a un escenario de agotamiento patrimonial o insolvencia técnica.
El estudio aclara que esto no implica la desaparición del IPS, pero sí representa una señal de alerta sobre la necesidad urgente de introducir reformas estructurales antes de perder capacidad financiera. “Cuando un fondo comienza a consumir sus propias reservas para sostener obligaciones corrientes, la señal financiera es clara y merece ser atendida con responsabilidad”, sostienen los técnicos desde la UIP.
CINCO PILARES PARA EXTENDER LA SOLVENCIA DEL IPS
Ante este escenario, el CEE-UIP plantea una estrategia integral basada en cinco pilares principales.
1. Blindaje del aporte estatal
La propuesta apunta a regularizar la contribución estatal establecida en la Ley N.º 375/56, equivalente al 1,5 % de la masa salarial, obligación que —según el estudio— nunca fue cumplida plenamente y generó una deuda histórica estimada en USD 668 millones.
En lugar de exigir el pago inmediato, se propone que el Estado reconozca la deuda mediante un bono perpetuo con una tasa anual del 5%. Además, se plantea regularizar el aporte corriente desde 2027 y destinar ambos recursos a un Fondo Perpetuo blindado, cuyos recursos no podrían utilizarse para gastos corrientes ni para jubilaciones actuales durante los próximos 20 años. Con esta medida, el estudio proyecta que el fondo podría acumular más de USD 12.300 millones hacia 2046.
2. Financiamiento del aguinaldo jubilatorio
Otro de los puntos centrales es la creación de una fuente específica de financiamiento para el aguinaldo de los jubilados, beneficio que actualmente se paga con recursos del propio Fondo de Jubilaciones. El informe señala que hasta 2025 ya se habrían desembolsado más de USD 614 millones por este concepto, equivalente a cerca del 30 % del Fondo de Reservas.
Para corregir esta situación, se propone aplicar un aporte previsional del 12,5 % sobre el aguinaldo de los trabajadores activos, distribuido entre empleado y empleador. Según el estudio, esta medida incrementaría en un 8 % los ingresos anuales del Fondo y permitiría frenar el deterioro financiero del sistema.
3. Formalización laboral
El documento también identifica la informalidad como uno de los principales problemas estructurales del sistema previsional. Actualmente, la cobertura del IPS alcanza apenas al 27,4% de la población económicamente activa. La propuesta apunta a elevar gradualmente esa cobertura hasta el 41,8% hacia 2075 mediante incentivos, controles e inclusión progresiva de nuevos trabajadores.
Esto permitiría incorporar aproximadamente 282.000 nuevos aportantes al sistema.
4. Industrialización y generación de empleo formal
El CEE-UIP sostiene que una mayor industrialización permitirá fortalecer la base de aportantes al IPS mediante la generación de empleo formal y mejores salarios. Actualmente, la industria manufacturera representa alrededor del 19% del Producto Interno Bruto (PIB), y el objetivo planteado es elevar esa participación hasta el 25% hacia finales de siglo.
La combinación entre formalización laboral e industrialización podría elevar la cobertura previsional hasta el 46,9% a largo plazo.
5. Reforma institucional y mayor transparencia
Finalmente, el estudio propone una profunda reforma de gobernanza dentro del IPS. Entre las medidas planteadas figuran la conformación de un directorio técnico con requisitos profesionales, la separación entre decisiones políticas y financieras, auditorías externas anuales y la publicación mensual de información financiera.
También se plantea avanzar hacia una modernización integral mediante la digitalización de procesos de recaudación, afiliación, compras y auditorías médicas. El gremio industrial insiste en que ninguna medida aislada será suficiente y que la sostenibilidad del sistema dependerá de una estrategia integral que combine disciplina financiera, crecimiento económico y fortalecimiento institucional.















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