La selección de Brasil escribió una nueva página dorada en la historia del fútbol al conquistar el Mundial de 2002 y convertirse en el único pentacampeón del planeta. La gran figura de aquella campaña fue Ronaldo, quien brilló con ocho goles a lo largo del torneo y tuvo su gran revancha tras lo sucedido cuatro años antes en Francia 1998.
En la final frente a Alemania, el delantero brasileño apareció en el momento decisivo. El encuentro estaba igualado sin goles hasta los 22 minutos del segundo tiempo, cuando Rivaldo sacó un remate que el arquero Oliver Kahn no pudo contener. El rebote quedó servido y Ronaldo aprovechó para empujar la pelota al fondo de la red y abrir el marcador.
Con el envión anímico y un plantel repleto de estrellas como Cafú, Roberto Carlos, Ronaldinho y Rivaldo, la “Canarinha” terminó sellando una campaña perfecta. Ganó los siete partidos que disputó y quedó en la historia como una de las selecciones más dominantes de todos los tiempos. Solo la Italia campeona de 1938 y el Brasil de 1970 habían logrado algo parecido, aunque en torneos con menos encuentros.













Dejá tu comentario