Fiel a su estilo reflexivo y cargado de emotividad, el estratega argentino tomó la palabra ante los presentes para expresar su profundo agradecimiento por el respaldo incondicional que sintieron desde su desembarco en el país. Alfaro rememoró que desde aquel primer compromiso ante Uruguay percibió una energía singular proveniente de las entrañas de la tierra guaraní, un contagio que caló hondo en la estructura del plantel y que terminó por impulsar el retorno de Paraguay al máximo escenario ecuménico tras dieciséis años de ausencia.
El adiestrador otorgó todo el mérito de la campaña a sus futbolistas, catalogándolos como los artífices principales de la hazaña y el corazón más genuino del seleccionado. Según sus palabras, el grupo humano logró recuperar las virtudes históricas que siempre definieron la identidad futbolística del país. Dirigiéndose a las autoridades presentes, entre ellas el mandatario Santiago Peña y el titular de la Asociación Paraguaya de Fútbol, Robert Harrison, el técnico resaltó con admiración la capacidad de movilización del pueblo paraguayo cuando se encolumna detrás de un objetivo común, asegurando que los jugadores demostraron que las metas imposibles no existen.
El desafío de mantener viva la ilusión colectiva
Pensando en los próximos pasos del balompié nacional, el Cazador de Utopías advirtió que el éxito alcanzado transformará la ilusión actual en una alta expectativa colectiva, lo que demandará niveles de trabajo y compromiso aún superiores para los desafíos venideros. Alfaro instó a toda la sociedad a defender el proceso actual, argumentando que la llama competitiva que los muchachos encendieron en Norteamérica es la misma que históricamente utilizó Paraguay para demostrarle al mundo que está de pie. Cerró su alocución afirmando que la grandeza del destino deportivo dependerá exclusivamente de la capacidad de mantener la unidad en todos los estamentos.
La dirigencia pone en marcha el operativo renovación
Paralelamente a los festejos por el retorno, el futuro del cuerpo técnico se transformó en el asunto prioritario para la cúpula de la matriz del fútbol local. Al concluir la participación en la Copa del Mundo, el vínculo contractual de Gustavo Alfaro finalizó formalmente, dejándolo en condición de agente libre. Sin embargo, la intención de la directiva es unánime y apunta a asegurar la permanencia del estratega de cara al siguiente ciclo mundialista.
El propio presidente de la APF, Robert Harrison, se mostró sumamente optimista y contundente al ser consultado sobre las probabilidades de acordar un nuevo contrato, asegurando que la continuidad del entrenador argentino se tiene que dar de manera obligatoria. Se espera que, tras un breve periodo de descanso familiar en el que Alfaro evaluará sus opciones personales, ambas partes se sienten a definir los términos económicos y deportivos de una negociación que mantiene en vilo a toda la afición paraguaya.














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