El combinado español llega a esta cita arrastrando un presente superlativo y un invicto que ya acumula 35 compromisos sin conocer la derrota en tiempo reglamentario. La última caída oficial de la Roja se remonta a un amistoso de marzo de 2024 ante Colombia, consolidando desde entonces una estructura que en este Mundial ha alcanzado la perfección defensiva, marchando con la valla invicta tras cuatro presentaciones. En ese sentido, el guardameta Unai Simón acapara los elogios tras pulverizar el histórico registro de imbatibilidad en Copas del Mundo que ostentaba el italiano Walter Zenga desde Italia 1990.
No obstante, el destino le depara a España su examen más complejo ante el único rival que ha logrado arrebatarle un trofeo bajo la conducción de su actual seleccionador. En junio de 2025, el representativo luso se consagró campeón de la Liga de Naciones de la UEFA al imponerse en la tanda de penales tras un vibrante 2-2 en los noventa minutos, una espina que el cuadro español buscará sacarse en suelo norteamericano. Para este compromiso, De la Fuente presentará una zaga renovada respecto a aquella final, con Aymeric Laporte y el joven Pau Cubarsí asentados en la zaga central.
El camino sinuoso de Portugal y la figura de CR7
La realidad en el campamento portugués describe un panorama con mayores incertidumbres en el plano colectivo. A pesar de haber arrancado el certamen con el cartel de favoritos, los comandados por el español Roberto Martínez han completado una campaña irregular que mermó el optimismo de los aficionados. Tras una fase de grupos opaca donde su único brillo fue la goleada ante Uzbekistán, el cuadro luso selló su boleto a octavos de manera agónica en la prórroga ante Croacia, beneficiado en el último suspiro por la intervención del fuera de juego tecnológico en una jugada milimétrica.
En el centro del ecosistema portugués emerge la figura perenne de Cristiano Ronaldo. El legendario atacante del Al-Nassr acumula tres conquistas en el certamen, pero su influencia en el volumen de juego viene siendo cuestionada debido a la falta de fluidez del mediocampismo. Martínez buscará corregir los desajustes del pasado devolviendo a Joao Neves a su puesto natural en la zona gestacional junto a Vitinha, la dupla que brilla en el París Saint-Germain, mientras sostiene la duda en el extremo izquierdo entre la verticalidad de Rafael Leao y el juego interior de Joao Félix.
Alineaciones probables para una batalla táctica
El compromiso contará con el arbitraje del experimentado juez inglés Anthony Taylor y está programado para las 16:00 horas locales. Las pizarras de ambos entrenadores perfilan los siguientes once titulares para saltar al campo de juego:
La escuadra portuguesa saldría con Diogo Costa bajo los tres palos; una línea defensiva compuesta por Joao Cancelo, Ruben Días, Renato Veiga y Nuno Mendes; en la zona de contención y gestación se ubicarían Joao Neves y Vitinha; mientras que el frente de ataque estaría cubierto por Pedro Neto, Bruno Fernandes, Rafael Leao y el capitán Cristiano Ronaldo como principal referencia de área.
Por su parte, el seleccionado de España respondería con Unai Simón en la portería; Pedro Porro, Pau Cubarsí, Aymeric Laporte y Marc Cucurella en la última línea; el mediocampo estará comandado por el equilibrio de Rodri, acompañado de la creatividad de Pedri y Dani Olmo; en tanto que el tridente ofensivo estará liderado por la joya Lamine Yamal, Mikel Oyarzabal y Álex Baena. El ganador de este cruce de alta escuela se consolidará firmemente en la ronda de los cuartos de final, quedando a las puertas de la gloria continental.














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