En un gesto cargado de fe y sensibilidad, la creadora de contenido cristiana Rossalba Molina conmovió a miles de personas en redes sociales al mostrar cómo inicia cada jornada en su salón de belleza. Antes de recibir a sus clientes, la estilista dedica un momento a orar y consagrar su espacio de trabajo a Dios.
En un video compartido en Instagram, se la puede ver adorando y orando frente a una de las sillas vacías del salón, pidiendo bendición para cada persona que llegará durante el día. La escena rápidamente se volvió viral por el mensaje de esperanza y amor que transmite.
Molina explicó que esta práctica está inspirada en el versículo Colosenses 3:23 y que representa su manera de prepararse “para pescar”, entendiendo su trabajo como una oportunidad para servir y acercar el amor de Cristo a quienes visitan su negocio. Para ella, el salón no es solo un lugar de belleza, sino también un espacio de empatía, contención y fe.















Dejá tu comentario