Miles de cristianos volvieron a llenar las calles de Londres el pasado sábado 23 de mayo para celebrar el regreso de la histórica Marcha por Jesús, un evento que no se realizaba en la capital británica desde hacía 25 años. Personas de distintas iglesias, edades y culturas participaron de una jornada marcada por la fe, la música y la oración.
La movilización arrancó cerca de Marble Arch y recorrió varios puntos emblemáticos de la ciudad hasta llegar a Trafalgar Square, donde los asistentes compartieron un tiempo de adoración colectiva y mensajes de esperanza. La actividad coincidió con el fin de semana de Pentecostés, lo que dio al encuentro un significado especial para muchos creyentes.
Durante la marcha hubo alabanzas, testimonios y momentos de oración por la ciudad y por las familias. Uno de los organizadores, Henry George, líder de la iglesia Icthus, destacó el crecimiento y la diversidad del cristianismo en Londres. Según expresó, actualmente muchas personas de diferentes edades y orígenes están acercándose a Jesús, algo que definió como “un momento hermoso” para la fe cristiana en la ciudad.
George explicó además que el objetivo principal era celebrar públicamente esa alegría e invitar a otros a conocer el mensaje cristiano. “Queremos que las personas puedan experimentar que Dios es bueno”, afirmó.
Por su parte, Andy Frost, director de Share Jesus International, remarcó la necesidad de que los cristianos sean agentes de paz en medio de una sociedad cada vez más polarizada. Mientras tanto, Girma Bishaw, de la Iniciativa de Gratitud, recordó que la jornada también sirvió para conmemorar los 500 años de la traducción de la Biblia al inglés, ocasión en la que repartieron ejemplares y conversaron con cientos de personas.
Los organizadores insistieron en que la marcha no tuvo ningún enfoque político ni denominacional. “No se trata de promocionar una iglesia o una marca cristiana. Todo esto se trata de Jesús”, señalaron.
El regreso de esta multitudinaria movilización dejó una imagen impactante en las calles londinenses y, para muchos creyentes, también un mensaje de ánimo para que otros cristianos alrededor del mundo puedan expresar su fe con valentía y esperanza.















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