Cada estructura tiene un peso aproximado de 47 toneladas y debe ser retirada desde una altura cercana a los 30 metros. Para ello se utilizan cuatro equipos hidráulicos, con capacidad de 200 toneladas cada uno, instalados en los cuatro vértices de los carros.
El descenso se realiza de manera sincronizada, a una velocidad aproximada de tres metros por hora, hasta colocar la estructura sobre una balsa especialmente preparada para recibirla.

La embarcación, con capacidad para transportar hasta 200 toneladas, se mantiene estable frente a la corriente mediante el apoyo de una nave de empuje equipada con dos motores de 340 HP.
UNA OPERACIÓN QUE EXIGE PRECISIÓN
Una vez que el carro queda apoyado sobre la balsa, se liberan los elementos de suspensión y comienza su traslado hasta puerto, donde se realiza la descarga.
Cada maniobra requiere al menos 24 horas de trabajo, desde el descenso de la estructura hasta su llegada a destino. La operación exige una coordinación precisa entre equipos terrestres, fluviales y técnicos, además de medidas destinadas a garantizar la seguridad y mantener el control de la navegación.
Debido a la complejidad de los trabajos, las autoridades marítimas de Paraguay y Brasil coordinaron previamente las operaciones, considerando la interrupción temporal del tránsito fluvial.
Los organismos paraguayos acompañaron la preparación y ejecución de las maniobras, mientras empresas, agencias y asociaciones relacionadas con el transporte fluvial fueron informadas sobre el cierre temporal del canal.
EL PUENTE SE ACERCA A SU CULMINACIÓN
El retiro de los carros representa el cierre de una de las principales etapas constructivas del tramo atirantado, acercando la obra a su culminación.
El puente tendrá 1.294 metros de longitud, con un tramo atirantado de 632 metros y un vano principal de 350 metros. Su diseño permitirá mantener la navegabilidad del río Paraguay y garantizar el paso de embarcaciones de gran porte.
La inversión asciende a G. 684.615 millones, equivalentes a unos USD 103 millones, financiados con recursos de la margen paraguaya de Itaipú Binacional.
El MOPC es el organismo ejecutor, mientras la construcción está a cargo del Consorcio Binacional PYBRA, integrado por Tecnoedil S.A., Paulitec Construções y Construtora Cidade Ltda., bajo la fiscalización del Consorcio Prointec.
UNA CONEXIÓN ESTRATÉGICA PARA PARAGUAY
Más que una infraestructura vial, el puente constituye una pieza clave del Corredor Vial Bioceánico, que conectará los puertos brasileños del Atlántico con las terminales chilenas del Pacífico atravesando Brasil, Paraguay, Argentina y Chile.
Para Paraguay, la conexión representa una oportunidad estratégica para fortalecer su posición como centro logístico multimodal, impulsar el desarrollo del Chaco y ampliar el intercambio comercial con los mercados regionales e internacionales.
La futura conexión entre Carmelo Peralta y Puerto Murtinho apunta así a reducir distancias, facilitar el movimiento de cargas y fortalecer la integración física y económica de Sudamérica.














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