Consultado sobre aquella situación se había dado el año pasado con la aparatosa intervención de la DNIT, Fiscalía y SENAVE, y sobre si se había podido determinar el origen del inconveniente, Vate prefirió no emitir una valoración debido a que no se encontraba en la zona cuando ocurrieron los hechos.
Explicó que actualmente lleva aproximadamente un mes nuevamente en el Chaco, luego de haber cumplido anteriormente un periodo de seis meses en la zona durante 2023, por lo que no conoce en profundidad los antecedentes ni el desarrollo del caso.
No obstante, señaló que, de acuerdo con lo que pudo conocer, el episodio habría estado relacionado con bolsas utilizadas para transportar la producción hasta el centro de acopio. Agregó que, según la información que maneja, la situación habría sido subsanada y que la familia Hiebert actualmente continúa con sus actividades productivas.
DESTACAN CALIDAD DE LA CEBOLLA CHAQUEÑA
Vate también se refirió a la producción de cebolla de la familia Hiebert y destacó la calidad que caracteriza a este producto chaqueño.
Tras visitar la zona la semana pasada, señaló que la familia continúa produciendo cebollas de buena calidad, destacando especialmente el proceso de curado, favorecido por las condiciones climáticas de la región.
Según explicó, estas características contribuyen a que la cebolla producida en el Chaco tenga una importante aceptación en el mercado nacional, particularmente en Asunción, donde existe una marcada preferencia por este producto.
Actualmente, la familia Hiebert cuenta con unas 68 hectáreas de cultivo de cebolla, cuya cosecha ya comenzó y se extendería hasta finales de octubre, de acuerdo con las previsiones expresadas por los propios productores.
La producción chaqueña de cebolla mantiene así su presencia en el mercado nacional, apoyada en las condiciones naturales de la región y en prácticas de cultivo y curado que, según el representante del SENAVE, permiten obtener un producto de buena calidad.














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