El parlamentario cuestionó la postura del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES) y de un bloque de más de 50 organizaciones ambientalistas que han catalogado cualquier intento de modificación normativa como un «precedente peligroso» para el sistema de áreas protegidas del país.
Al respecto, Penner señaló que el verdadero «precedente nefasto» ya se cometió cuando el Estado paraguayo dictó leyes retroactivas que pisotearon derechos legítimos de inversión otorgados con anterioridad. El senador trajo a la mesa un análisis histórico y jurídico clave: mucho antes de la delimitación restrictiva del parque, el Estado paraguayo había incentivado constitucionalmente la prospección en el Chaco Profundo.
Fue bajo ese marco que la familia Primo Cano Martínez y otros inversores privados arriesgaron capital propio —lícitamente generado y sin un solo guaraní del erario público— para buscar hidrocarburos. Dichas concesiones y derechos se habían establecido legalmente vigentes hasta el año 2038.
«A mí me parece menos peligroso respetar esos derechos que en su momento fueron concedidos por ley, hacer valer la seguridad jurídica, y no transmitir un mensaje de que cuando se nos ocurre nos juntamos unos cuantos y decidimos que lo del pasado no vale. No, señores», sentenció Penner de forma categórica, advirtiendo que la falta de reglas claras ahuyenta al capital privado que el Paraguay necesita para su infraestructura.
RECLAMOS SOBRE APENAS UN 6 POR CIENTO DEL TERRITORIO
Aclaró que no se opone a la conservación de la rica biodiversidad, la fauna o las particularidades geográficas de los médanos, a las cuales calificó de valor universal. Sin embargo, precisó que los reclamos actuales giran en torno a apenas un 6% de la superficie total del parque, espacio donde la actividad de prospección ya demostró la existencia real de gas natural y donde los trabajos técnicos podrían ejecutarse con un impacto ambiental controlado y mitigado.
UN DESAFÍO AL MADES: «ACTÚEN COMO MEDIADORES, NO COMO JUECES»
Evitando caer en un ataque personal hacia la cartera estatal, Penner lanzó un desafío directo y patriótico a las autoridades y el cuerpo técnico del MADES. El legislador instó a los científicos e ingenieros del ministerio a abandonar posturas dogmáticas o punitivas y a utilizar su alta preparación académica para convertirse en puentes de consenso.
«Yo espero que reflexionen, se ofrezcan y actúen como mediadores, como garantes, como personas que se esfuerzan mucho en armonizar, en este caso particular, ambas partes. Cuidemos todo, no permitamos nunca que se ningunee la situación delicada de los médanos… pero estoy convencido de que se pueden combinar ambas cosas con buena voluntad, no con prejuicios», enfatizó.
LA RUTA BIOCEÁNICA Y EL FANTASMA DEL DESABASTECIMIENTO ELÉCTRICO
El argumento central del senador para reactivar Médanos del Chaco excede la mera extracción de hidrocarburos; se trata de una urgencia estratégica nacional. Con el avance vertiginoso del Corredor Bioceánico y la eventual instalación de complejos industriales y logísticos a lo largo de su traza, la demanda energética de la Región Occidental se disparará a niveles sin precedentes en la historia del país.
Penner alertó sobre el sombrío panorama de escasez energética que se avecina si el país continúa dependiendo exclusivamente de sus fuentes actuales o importando combustibles fósiles tradicionales. El gas natural chaqueño, transformado localmente en energía eléctrica, aparece como la respuesta más viable y cercana.
«¿Cuánta falta nos va a hacer la energía de aquí a pocos años cuando tengamos fábricas sobre la Bioceánica generando productos, utilizando mano de obra chaqueña y paraguaya? Necesitamos generar energía eléctrica que tanta falta hace hoy», argumentó, conectando directamente el subsuelo del Chaco con la creación de puestos de trabajo genuinos para los habitantes de la región.
INJERENCIA EXTRANJERA Y FALSOS DISCURSOS SOCIALES
Uno de los momentos más severos de la entrevista se dio cuando Penner desnudó lo que considera una agenda de presión internacional financiada por ONGs foráneas que intentan pautar las políticas públicas locales.
«Los ambientalistas vienen de afuera con dinero de afuera y tratan de influir luego en las autoridades paraguayas, en los formadores de opinión en nuestro país con recursos… compran voluntades, alquilan voluntades, consiguen acuerdos a la fuerza… pero si fuéramos a revisar en su casa, en sus países de origen, ¿qué han hecho ellos?», disparó.
ARROGANCIA E IRRESPONSABILIDAD
Asimismo, el senador cruzó con vehemencia las críticas de algunos colegas parlamentarios y sectores de oposición que califican el proyecto de «ley con nombre y apellido corporativo» o que acusan a un «grupito de menonitas» de buscar el beneficio propio en desmedro de los más vulnerables.
Penner tildó de «arrogantes e irresponsables» estas afirmaciones, invitando a los críticos a conocer la realidad del Chaco Central, donde la inversión privada ha traducido la aridez de la tierra en escuelas dignas, hospitales de primer nivel y oportunidades laborales compartidas.
Finalmente, defendió el derecho de las comunidades indígenas a integrarse al tejido productivo actual en lugar de ser confinadas al aislamiento. «Hay indígenas que quieren el desarrollo. Ellos piden urgentemente más acceso al trabajo, generar el ambiente para que tengan una mejor vida. No quieren que se les trate como pajaritos y se les obligue a que vuelvan al monte», argumentó con pragmatismo social.
Con el respaldo informal de varios legisladores que ya se han acercado para conformar una mesa de trabajo, el senador Penner adelantó que continuará recabando informes técnicos, económicos y ambientales, con miras a forzar un debate transparente en el Congreso donde primen el patriotismo y el interés nacional por encima de las presiones sectoriales.















Dejá tu comentario