Durante una entrevista en el programa “Salvando Vidas”, emitido por RCCTV el domingo pasado, el exmandatario se refirió al programa impulsado por el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC), que forma parte de un maletín pedagógico compuesto por diez libros destinados a estudiantes de los primeros años de escolaridad.
Según señaló, la inclusión de contenidos relacionados con la afectividad y la sexualidad representa una acción concreta que acompaña discursos frecuentemente invocados en el ámbito político sobre la importancia de la familia y los valores.
Duarte Frutos manifestó su respaldo a un enfoque educativo que, a su criterio, combine el conocimiento científico con principios éticos y culturales arraigados en la sociedad paraguaya.
NO A LA IDEOLOGÍA DE GENERO
En ese contexto, expresó su rechazo a la incorporación de contenidos que identificó como parte de la denominada «ideología de género» o de la agenda LGBT dentro de la educación escolar. Sostuvo que la enseñanza debe estar orientada a fortalecer valores vinculados a la familia y a las tradiciones nacionales.
“No podemos enseñar la agenda LGBT ni la ideología de género a nuestros niños”, afirmó el expresidente, al tiempo de señalar que, desde su perspectiva, el nuevo material educativo busca ofrecer herramientas formativas que respondan a principios que considera fundamentales para la sociedad paraguaya.
Asimismo, sostuvo que debates como el matrimonio igualitario o el aborto forman parte de corrientes culturales que, según su visión, entran en contradicción con valores históricos y tradiciones profundamente arraigadas en el país.
Durante la entrevista, Duarte Frutos afirmó que la defensa de determinados principios no implica necesariamente la imposición de una confesión religiosa específica, sino la preservación de valores que considera compartidos por amplios sectores de la ciudadanía. “No significa exigir determinada confesión religiosa, sino defender valores y principios”, expresó.
DESCALIFICACIÓN FRECUENTE
El exjefe de Estado también cuestionó lo que considera una descalificación frecuente hacia quienes sostienen posiciones conservadoras en temas sociales y culturales. Según manifestó, sectores que defienden tradiciones familiares, principios religiosos o posturas basadas en la naturaleza humana suelen ser objeto de críticas o estigmatizaciones en el debate público.
En ese sentido, valoró la decisión del Gobierno de avanzar con la distribución de estos materiales educativos y consideró que constituye una de las pocas ocasiones en que un discurso político vinculado a la defensa de Dios, la patria y la familia se traduce en acciones concretas dentro de las políticas públicas. “Hay que felicitar al Gobierno por esta iniciativa”, señaló.
Finalmente, Duarte Frutos sostuvo que la formación en afectividad y sexualidad debe desarrollarse dentro de un marco de valores y principios que fortalezcan a la familia y contribuyan a la formación integral de los estudiantes, destacando que la educación constituye uno de los espacios más importantes para la transmisión de dichas convicciones a las nuevas generaciones.















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