A raíz de una persistente molestia en la pantorrilla de su pierna derecha, el futbolista de 34 años de edad se vio obligado a presenciar desde las gradas el debut del combinado hexacampeón del mundo el pasado sábado, compromiso que concluyó con un amargo empate 1-1 frente a la Selección de Marruecos en la jornada inaugural del Grupo C. El margen de tiempo presiona al seleccionado sudamericano, que deberá medir fuerzas ante Haití este viernes en su segunda presentación y cerrará la ronda inicial el miércoles de la siguiente semana frente a Escocia.
Labores diferenciadas en el búnker de Nueva Jersey
De acuerdo al reporte oficial emitido por el departamento de comunicación de la Confederación Brasileña de Fútbol, las tareas de reacondicionamiento se llevaron a cabo en las instalaciones del complejo deportivo Columbia Park, ubicado en la localidad de Morristown, Nueva Jersey. La entidad matriz del balompié brasileño difundió diversas secuencias de video en sus plataformas digitales donde se observa al atacante realizando pasadas en carrera y ejercicios de soltura con el balón, moviéndose todavía de manera separada al resto de la plantilla que comanda el director técnico.
El cuerpo técnico brasileño es consciente de que apurar los plazos de regreso de un jugador de la jerarquía de Neymar podría acarrear consecuencias crónicas, por lo que la prioridad absoluta radica en certificar que el atacante se encuentre en óptimas condiciones anatómicas antes de otorgarle el alta competitiva para lo que representará la cuarta cita mundialista de su trayectoria profesional.
El respaldo del vestuario y el recuerdo de una gesta dorada
La situación médica del astro acapara la atención interna del plantel, cuyos integrantes no ocultan el deseo de volver a contar con su fútbol en el rectángulo de juego. Durante la última comparecencia ante los medios, el carrilero zurdo Douglas Santos exteriorizó el sentir del grupo al manifestar que toda la delegación se encuentra expectante por una evolución total del enganche, remarcando que la versión plena de Neymar constituye un argumento desequilibrante capaz de potenciar de manera drástica las aspiraciones del equipo en el certamen.
La conexión entre el defensor y la estrella paulista posee un antecedente de alta carga emotiva para el deporte de su país. Ambos futbolistas compartieron la base titular de aquella recordada selección olímpica que, capitaneada por el propio atacante en el año 2016, conquistó la histórica y postergada primera medalla de oro para el balompié brasileño en los Juegos de Río. Diez años después de aquella gesta, el destino los vuelve a encontrar en una Copa del Mundo con la misión de enderezar el rumbo de una Canarinha que necesita sumar de a tres con urgencia.















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