En una entrevista exclusiva para RCC Radio, el Dr. Federico Fariña, médico diabetólogo del Instituto de Previsión Social (IPS), desglosó las implicancias de esta pandemia silenciosa. Según el especialista, el salto del 60% al 70% en apenas doce años revela un fracaso en las políticas de prevención y un cambio drástico —y nocivo— en el estilo de vida del paraguayo.
La creencia popular de que «comer sano es caro» palidece ante la frialdad de los números que manejan en el servicio de Endocrinología del IPS. El Dr. Fariña fue tajante: un paciente que desarrolla diabetes, hipertensión y problemas de colesterol —patologías intrínsecamente ligadas a la obesidad— enfrenta un gasto operativo mensual que supera fácilmente el millón de guaraníes.
«Hablamos de personas polimedicadas que no solo dependen de la insulina, sino de fármacos para la presión y los triglicéridos», explicó el médico. A este costo directo se suma el impacto indirecto: Paraguay registra niveles alarmantes de ceguera, diálisis y amputaciones de miembros inferiores (pie diabético) a causa de complicaciones derivadas. El costo de una amputación y la posterior discapacidad laboral representa un golpe económico del cual pocas familias logran recuperarse.
LA DESCONEXIÓN NUTRICIONAL: EL 94% FUERA DE RANGO
Uno de los datos más reveladores de la entrevista es la resistencia cultural al consumo de alimentos frescos. El 94% de la población paraguaya no cumple con la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de consumir al menos cinco porciones diarias de frutas y verduras.
El Dr. Fariña atribuye esto a la «era de los ultraprocesados» y al auge del delivery, que ha eliminado incluso el mínimo esfuerzo físico de buscar alimento. Además, advirtió sobre el «paladar infantil» en adultos: padres que rechazan las verduras y transmiten ese hábito a sus hijos.
El resultado es aterrador: uno de cada tres niños en Paraguay ya padece exceso de peso, lo que garantiza una generación de adultos jóvenes con enfermedades crónicas prematuras.
HACIA UN CAMBIO DE PARADIGMA: DE «SOBREPESO» A «PRE-OBESIDAD»
El mundo médico está derivando hacia una terminología más agresiva para despertar la conciencia ciudadana. El Dr. Fariña adelantó que el término «sobrepeso» será reemplazado por el de «pre-obesidad», entendiéndolo como un estado patológico previo que requiere intervención inmediata antes de volverse crónico.
Si bien el Ministerio de Salud ha habilitado más de 30 consultorios de manejo de la obesidad y centros de referencia como el Hospital de Luque ya realizan cirugías bariátricas, la infraestructura sigue siendo insuficiente para una demanda que crece a un ritmo de 25 pacientes por turno médico.
«El sistema de salud no está preparado para recibir a tanta gente con obesidad; la responsabilidad final recae en las elecciones diarias de cada ciudadano sobre su alimentación, su descanso y su actividad física», concluyó el especialista.
Cabe señalar que la obesidad ha dejado de ser una cuestión de voluntad individual para convertirse en el principal desafío de infraestructura y economía del Paraguay moderno. Sin un cambio en la cultura del consumo y el movimiento, el «milagro económico» paraguayo podría verse diluido en los pasillos de sus hospitales.














Dejá tu comentario