Carlos Portillo, presidente de la Asociación de Caminos Arachaco, confirmó a RCC Radio este martes que el tránsito para vehículos pesados se encuentra totalmente interrumpido desde hace 48 horas debido al ingreso de un sistema de tormentas que ha dejado acumulados de hasta 150 milímetros en puntos estratégicos de la Ruta PY16.
A pesar de los intensos trabajos de mantenimiento realizados por Arachaco durante el último año —que incluyeron el alteo de terraplenes, perfilaje y la conformación de plataformas para mejorar la transitabilidad—, la magnitud de las precipitaciones ha superado la capacidad de absorción del terreno.
Según Portillo, los cortes de ruta por acumulación de agua sobre la pista se registran con mayor gravedad desde la zona de Faro Moro hacia el norte, afectando tramos vitales como La Paz, Tte. Martínez y Madrejón.
«Logramos avanzar muchísimo en un año de gestión, pero contra la naturaleza no se puede ir», explicó Portillo. El titular de la asociación señaló que, si bien para vehículos livianos y camionetas no se cierran formalmente las barreras, la recomendación es la abstención total de circular.
El tránsito en estas condiciones no solo pone en riesgo la integridad de los conductores, sino que destruye la inversión realizada en el mantenimiento del suelo, dejando huellas profundas que luego requieren semanas de reparación.
GOLPE AL CORAZÓN DE LA PRODUCCIÓN
La mayor preocupación de los productores radica en el calendario. El temporal coincide plenamente con la época de zafra y cosecha, un momento crítico donde la previsibilidad logística es sinónimo de rentabilidad.
La imposibilidad de mover camiones pesados frena la salida de la producción agrícola y dificulta el transporte de ganado, así como el ingreso de semillas para el siguiente ciclo de cobertura.
«Es una lástima que coincida con la cosecha, porque el movimiento de las sembradoras y la logística de salida es constante. Por eso estamos trabajando firmemente en el proyecto de pavimentación; la producción necesita previsibilidad para no depender del sol o el viento sur para sacar sus productos», enfatizó Portillo.
ASISTENCIA Y ESPERANZA DE RECUPERACIÓN
Desde la asociación, los productores locales se han organizado para brindar asistencia a los camiones que, pese a las advertencias, han quedado varados en las cunetas. Portillo subrayó el espíritu de camaradería en la zona, aunque lamentó que muchas veces se deba a compromisos de transportistas tercerizados que no conocen la complejidad del suelo chaqueño.
En cuanto al futuro inmediato, el panorama depende exclusivamente de la tregua climática. Si el pronóstico permite el ingreso de sol y vientos del sur, el drenaje natural del Chaco permitiría rehabilitar el paso en un periodo de 3 a 4 días.
Sin embargo, la mirada de los pobladores de Alto Paraguay sigue puesta en una solución definitiva: una ruta de todo tiempo que permita que la lluvia sea, finalmente, solo una noticia positiva y no una amenaza al trabajo de todo un año.














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