El presidente de la República, Santiago Peña, intentó bajar la tensión en la interna colorada este lunes, al pedir calma y serenidad después de semanas de incertidumbre política que desembocaron en la decisión de Horacio Cartes de que el movimiento Honor Colorado no presente candidaturas propias para las elecciones internas partidarias de 2027.
Peña reconoció el peso político de Cartes y sostuvo que su decisión debe ser respetada, aunque dejó en claro que continuará defendiendo la postulación del vicepresidente Pedro Alliana a la Presidencia de la República para 2028. Al mismo tiempo, buscó marcar distancia de cualquier disputa por el liderazgo partidario y pidió que se le permita concentrarse en los cerca de 20 meses que le quedan de mandato.
“Lo importante hoy creo que es mantener ante todo la prudencia, la calma, la serenidad”, expresó el mandatario, al recordar la intensidad de los meses previos a las elecciones municipales del 4 de octubre.
En referencia a Cartes, presidente de la Asociación Nacional Republicana (ANR), Peña manifestó que siente hacia él “un enorme sentimiento de afecto, de gratitud, de respeto” y que corresponde aceptar y respetar el comunicado difundido el domingo.
“Una persona que claramente es el líder político más importante del siglo XXI”, afirmó sobre Cartes, a quien reconoció como el principal actor político del país, al menos dentro del escenario que describió.
El pronunciamiento presidencial busca contener las repercusiones de una decisión que reconfigura el escenario interno del Partido Colorado y abre interrogantes sobre cómo se organizarán las candidaturas para 2028, especialmente después de que Alliana manifestara que su proyecto presidencial sigue firme.
PEÑA NIEGA UNA DISPUTA POR EL LIDERAZGO COLORADO
Consultado sobre si ahora le corresponde asumir el liderazgo del Partido Colorado, Peña evitó adjudicarse ese papel y sostuvo que el tiempo será el encargado de determinar quién logra consolidar una conducción política.
“El liderazgo que consolidó Horacio Cartes no fue un liderazgo que surgió de la noche a la mañana. Han sido cerca de 20 años de construcción”, señaló, al pedir humildad y respeto ante la trayectoria del actual presidente de la ANR.
El mandatario insistió en que no busca impulsar un proyecto personalista y que su prioridad es gobernar. “Yo no estoy buscando ningún proyecto personalista”, remarcó, en un intento de despejar las interpretaciones sobre una eventual disputa por el control partidario.
Peña también reveló que mantuvo una conversación extensa con Cartes hace una semana, pero que desde entonces no volvieron a hablar. Pese a ello, expresó su confianza en que ambos volverán a sentarse a conversar.
“Él sigue siendo el presidente del partido”, recordó, y destacó que durante su mandato ha acudido reiteradamente a la sede partidaria para presentar informes y explicar las políticas del Gobierno.
El mensaje deja abierta la posibilidad de recomponer el diálogo entre ambos dirigentes, aunque todavía no hay señales concretas de un nuevo encuentro. La relación entre el presidente de la República y el titular de la ANR será clave para determinar cómo se reorganizará el oficialismo después de la decisión de Honor Colorado.
RATIFICA A ALLIANA Y PIDE ARMONÍA ENTRE GOBIERNO Y PARTIDO
Pese a la incertidumbre sobre el futuro de Honor Colorado como plataforma electoral, Peña volvió a respaldar expresamente al vicepresidente Pedro Alliana como candidato presidencial para 2028.
“Yo creo en la candidatura de Pedro Alliana. Estoy convencido, estoy convencido, estoy convencido que es la mejor candidatura que tiene hoy el Partido Colorado”, manifestó.
La insistencia no es menor, considerando que la decisión de Cartes de no presentar candidaturas propias para las internas de 2027 abrió interrogantes sobre la estructura que respaldará a Alliana y sobre las condiciones en las que se desarrollará la competencia interna.
Peña relativizó la importancia de las denominaciones de los movimientos y sostuvo que lo central será definir las candidaturas y quiénes las acompañarán. Recordó que en las anteriores internas coloradas participaron cerca de 50 movimientos y consideró que las agrupaciones internas funcionan, en esencia, como plataformas electorales.
Sin embargo, evitó precisar cómo se resolverá la situación de Alliana ante la decisión de Honor Colorado. Por ahora, el vicepresidente mantiene su aspiración presidencial, mientras el oficialismo debe encontrar una fórmula política y organizativa para sostenerla.
“Para mí, como presidente de la República, electo por el pueblo paraguayo, representando al Partido Colorado, yo necesito trabajar con mi partido”, sostuvo Peña.
El mandatario afirmó que seguirá buscando la armonía entre el Gobierno y la ANR, una relación que considera necesaria para llevar adelante su administración.
EL PRESIDENTE INTENTA RECUPERAR EL CENTRO DE LA AGENDA
Peña también aprovechó las declaraciones para insistir en que pretende concentrarse en la gestión gubernamental y en mejorar las condiciones de vida de la población.
Aseguró que quiere que los paraguayos puedan evaluar, al término de su mandato, tanto los aciertos como los desaciertos de su administración.
La apelación a la gestión constituye un intento de trasladar el foco desde la disputa por las candidaturas hacia los resultados del Gobierno. No obstante, la crisis colorada representa un desafío político para el presidente: necesita preservar la gobernabilidad y el respaldo de su partido mientras se define el esquema electoral que competirá en 2028.
Por ahora, Peña no anunció una ruptura con Cartes ni renunció a su respaldo a Alliana. Su postura combina reconocimiento al liderazgo del titular de la ANR, defensa de la candidatura del vicepresidente y una convocatoria a reconstruir la relación política.
El desenlace dependerá menos de las declaraciones públicas que de la capacidad de Peña, Cartes y Alliana para acordar una salida a la crisis sin profundizar las divisiones dentro del oficialismo.
PIDE TRANQUILIDAD ANTE PREOCUPACIÓN POR SISTEMA FINANCIERO
Durante la misma ronda de preguntas, el presidente se refirió al comunicado relacionado con la controversia en torno al Banco Central del Paraguay (BCP), que generó preocupación en el ámbito financiero y político.
Peña sostuvo que la situación no debe interpretarse como una disputa comercial y recordó que el Banco Central tiene una institucionalidad consagrada en la Constitución Nacional, por lo que los mecanismos para introducir cambios son distintos de los que corresponden a un ministerio.
A su criterio, corresponde que el propio organismo encuentre soluciones mediante su trabajo técnico y los mecanismos legales disponibles.
El presidente también destacó que el comunicado reconoce la solidez del sistema financiero paraguayo y consideró que el ruido generado alrededor del tema no fue favorable, debido a la preocupación que produjo entre los ciudadanos. “El Banco Central va a tener que responder con todos los mecanismos legales que le da la ley”, afirmó.
De esta manera, Peña intentó transmitir tranquilidad sobre el sistema financiero y defendió la necesidad de respetar la institucionalidad del BCP, al tiempo que reclamó respuestas técnicas para resolver las inquietudes planteadas.














Dejá tu comentario