La búsqueda del niño Khael Valdez continúa sin resultados, mientras el Ministerio Público profundiza las investigaciones para determinar qué ocurrió y establecer su paradero. Tras intensos rastrillajes en el sitio donde fue visto por última vez, los investigadores ampliaron las diligencias a otros lugares y avanzan en el análisis de evidencias electrónicas.

El fiscal Lucrecio Cabrera señaló que, pese al despliegue de los equipos de búsqueda, todavía no se encontraron rastros del niño. Explicó que las tareas se concentran actualmente en la verificación de personas relacionadas con el caso, el relevamiento de cámaras de seguridad y el estudio de dispositivos electrónicos.
La investigación involucra a la Policía Nacional, el Ministerio Público y otras instituciones, además de la cooperación internacional mediante una alerta amarilla de Interpol.
NO DESCARTAN UNA POSIBLE SALIDA DEL PAÍS
Cabrera indicó que una de las hipótesis que se manejan es que el niño haya sido sustraído y trasladado fuera del territorio nacional, teniendo en cuenta que el lugar de la desaparición se encuentra a unos 15 kilómetros de la frontera.
Sin embargo, aclaró que no existe certeza sobre su posible destino. Debido a la ubicación geográfica, los investigadores consideran distintas posibilidades, entre ellas un eventual traslado hacia zonas fronterizas con Brasil o Bolivia, así como la posibilidad de que el niño permanezca en algún establecimiento rural o lugar cercano.
El fiscal sostuvo que todas las hipótesis deben seguir siendo investigadas y que la búsqueda continúa tanto a nivel nacional como internacional.
ANALIZAN LOS DATOS DE TELÉFONOS INCAUTADOS
Uno de los puntos centrales de la investigación es el análisis de los teléfonos celulares incautados. Según explicó el fiscal, los datos de dos dispositivos ya fueron extraídos por orden judicial, mientras que un tercer teléfono continúa bajo peritaje.
Un técnico informático analiza la información recopilada para elaborar un informe que será remitido al Ministerio Público. El objetivo es determinar si los datos almacenados en los aparatos pueden aportar elementos relevantes para esclarecer la desaparición.
Cabrera precisó que todavía se aguardan los resultados de ese trabajo y evitó adelantar conclusiones sobre el contenido de los dispositivos.
LA MADRE ES LA ÚNICA IMPUTADA Y DETENIDA
En relación con la situación procesal de las personas investigadas, el fiscal confirmó que la madre del niño es, hasta el momento de la entrevista, la única imputada y privada de libertad.
Explicó que la imputación responde a sospechas sobre un posible conocimiento o intervención en la desaparición, y que la privación de libertad fue dispuesta judicialmente para evitar una eventual obstrucción de la investigación.
Por otra parte, señaló que el hombre señalado como supuesto padre biológico continúa en libertad, ya que la Fiscalía todavía no reunió elementos objetivos suficientes para imputarlo. El capataz vinculado al caso también permanece libre mientras se analizan los datos extraídos de su teléfono celular.
El fiscal remarcó que las diligencias continúan y que la situación de las personas investigadas podría ser reevaluada a partir de los resultados de los peritajes y de las demás evidencias que se incorporen a la causa.
LA BÚSQUEDA CONTINÚA
A pesar de que los rastrillajes realizados en el área inicial no permitieron localizar al niño, el Ministerio Público mantiene abiertas las líneas investigativas y continúa coordinando acciones con las instituciones involucradas.
Cabrera manifestó que el objetivo es obtener información que permita esclarecer lo ocurrido y dar con el paradero de Khael. Mientras avanzan los análisis técnicos, la incertidumbre persiste para la familia y la comunidad, que siguen pendientes de novedades sobre el caso.














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