El principal factor de riesgo identificado por los técnicos es la pérdida de adherencia de los neumáticos sobre la calzada húmeda. Según datos institucionales, el agua sobre el asfalto puede llegar a triplicar la distancia necesaria para detener un vehículo en comparación con una superficie seca.
«Respetar estas recomendaciones de seguridad vial no es opcional; protege de manera directa la vida del conductor, de sus acompañantes y de los demás usuarios que comparten la vía pública», recordaron desde la institución.
RECOMENDACIONES CLAVE PARA PREVENIR ACCIDENTES
Ante este escenario adverso, la Patrulla Caminera recuerda las pautas de conducción obligatorias y preventivas:
Reducción de velocidad y distancia: Disminuir la marcha habitual y duplicar la distancia de seguridad con respecto al vehículo que antecede.
Visibilidad activa: Mantener encendidas las luces bajas de manera permanente, incluso durante las horas del día.
Maniobras suaves: Evitar movimientos bruscos al frenar o girar para impedir la pérdida de control y derrapes.
Peligro de “aquaplaning”: Moderar la velocidad ante la presencia de charcos en la calzada. Cruzar acumulaciones de agua a alta velocidad desplaza el neumático del asfalto, haciendo que el vehículo flote momentáneamente y sea imposible de controlar.
Los controles preventivos y de concienciación por parte de los agentes de la Patrulla Caminera se mantendrán reforzados en las principales rutas nacionales mientras persistan las alertas meteorológicas.















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