Al respecto, el presidente del Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (INDERT), Francisco Ruíz Díaz, destacó a RCC Radio que este logro representa un hito metodológico para la reforma agraria paraguaya.
Recordó que el conflicto se originó en 2015, cuando una administración anterior intentó reubicar a 50 familias campesinas dentro de las 2.100 hectáreas de la colonia, afectando los derechos de los antiguos ocupantes. Esto desencadenó más de una década de enfrentamientos y el bloqueo al ingreso de funcionarios de la institución.
Dijo que, para destrabar la situación, el INDERT implementó un enfoque creativo mediante la creación de una Comisión Especial de Mediación independiente. El equipo estuvo liderado por el conocido sacerdote Pascual y tres campesinos de Marina Cué, quienes aportaron su experiencia en la resolución pacífica de controversias sobre la tierra. Los trabajos de verificación conjunta comenzaron el 15 de enero de este año y contaron con la aprobación previa de ambas partes en disputa.
Ruíz Díaz comparó este caso de éxito con el modelo contrapáctico de Marina Cué. Mientras que en este último la falta de diálogo derivó en una tragedia con 17 fallecidos, el proceso en Santa Teresa Mandu’ara concluyó con cero víctimas y un acuerdo definitivo.
Tras la finalización del informe técnico, que ya fue presentado a la Presidencia de la República y al Obispado de Caazapá, las familias recibirán finalmente las garantías jurídicas sobre sus tierras tras 35 años de espera, según adelantó el funcionario.














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