Con el desafío de preparar a Asunción para sus próximos 100 años, el presidente de la República, Santiago Peña, y la primera dama, Leticia Ocampos, inauguraron oficialmente el Foro Internacional Asunción 500 Años, en el Centro Cultural Puerto de Asunción.

El encuentro reúne a representantes del sector público y privado, la academia, organismos internacionales y la sociedad civil para debatir estrategias de transformación urbana de cara a los cinco siglos de la capital paraguaya.
Durante su discurso, Ocampos sostuvo que los 500 años de Asunción no deben limitarse a una celebración, sino convertirse en una oportunidad para replantear qué ciudad se quiere construir hacia el futuro.
“Una ciudad es mucho más que sus edificios o sus calles”, afirmó, al señalar que Asunción debe entenderse a partir de las personas, las familias, los comercios, los jóvenes y todos quienes construyen la ciudad diariamente.
En ese sentido, remarcó que la intención es recuperar el patrimonio para volver a habitarlo, revitalizar las plazas como espacios de encuentro, mejorar las calles y generar condiciones para que familias, jóvenes, emprendedores, comercios e inversores vuelvan a elegir el Centro Histórico.
Ocampos destacó además la articulación lograda durante los últimos tres años entre el Gobierno Nacional, la Municipalidad de Asunción, organismos internacionales, el sector privado, la academia y la sociedad civil.
Subrayó que cuestiones como vivienda, movilidad, infraestructura, seguridad, patrimonio, cultura, turismo, espacios públicos e inversión deben ser abordadas dentro de una misma visión de ciudad. “Este foro no fue pensado para decir que tenemos todas las respuestas. Fue pensado para hacer mejores preguntas, escuchar y aprender”, expresó.
La primera dama sostuvo que la transformación de Asunción debe ser una causa nacional, debido a que la capital constituye la puerta de entrada al país y una de las principales imágenes que Paraguay proyecta hacia el mundo.
PEÑA: RECUPERAR ASUNCIÓN TAMBIÉN ES UNA DECISIÓN ECONÓMICA
A su turno, el presidente Santiago Peña puso el acento en la dimensión económica y productiva de la recuperación de Asunción.
El mandatario sostuvo que revitalizar la capital no representa únicamente una decisión urbana o patrimonial, sino también una oportunidad para generar inversiones, empleo y desarrollo.
Peña destacó que el Centro Histórico cuenta con patrimonio, ubicación estratégica, infraestructura, servicios, conectividad, universidades, comercios y una posición privilegiada frente al río, pero advirtió que durante décadas una parte de ese potencial perdió actividad económica, población e inversiones. Para el jefe de Estado, revertir esa situación constituye “una de las más grandes oportunidades” que tiene Paraguay.
Explicó que cada intervención pública —desde la recuperación de una plaza o una avenida hasta la mejora de infraestructura, tránsito, seguridad o edificios— debe generar condiciones para que posteriormente lleguen nuevas inversiones, comercios, viviendas, servicios, restaurantes, hoteles y emprendimientos, con la consecuente creación de puestos de trabajo.
“Queremos que invertir en el centro vuelva a tener sentido”, afirmó Peña, quien planteó como objetivo que rehabilitar edificios y desarrollar viviendas se conviertan en oportunidades y que jóvenes, familias y emprendedores puedan volver a instalarse en el Centro Histórico.
En esa línea, mencionó las nuevas herramientas de acceso a la vivienda, como “Che Róga Porã, además de incentivos para promover el repoblamiento y medidas destinadas a generar un entorno favorable para la inversión. El presidente sostuvo que una ciudad que vuelve a tener habitantes también recupera consumidores, comercio, servicios, seguridad y actividad durante todo el día.
“RECUPERAR ASUNCIÓN ES TAMBIÉN FORTALECER AL PARAGUAY”
Peña vinculó el proyecto con el momento económico que atraviesa el país y afirmó que Paraguay está creciendo, atrayendo inversiones, generando oportunidades y ganando protagonismo internacional. “Un Paraguay que piensa en gigante necesita también una capital que haga lo mismo”, manifestó.
En ese sentido, señaló que Asunción debe convertirse en protagonista del proceso de transformación nacional, con capacidad para recibir inversiones y visitantes, atraer talento y generar oportunidades.
El mandatario remarcó que la capital no pertenece solamente a los asuncenos, sino que recibe diariamente a ciudadanos de los 17 departamentos para estudiar, trabajar, realizar trámites, recibir atención, emprender, invertir o disfrutar de la cultura. “Recuperar Asunción es también fortalecer al Paraguay”, enfatizó.
UNA AGENDA QUE DEBE TRASCENDER AL ACTUAL GOBIERNO
Uno de los puntos centrales del discurso presidencial fue la necesidad de que el proyecto Asunción 500 Años trascienda a las autoridades actuales.
Peña sostuvo que la transformación requiere inversión pública y privada, cooperación internacional, conocimiento técnico, academia, sociedad civil e instituciones capaces de mantener una visión de largo plazo.
“Cuando llegue el aniversario de los 500 años, nosotros ya no estaremos al frente del Gobierno”, afirmó, señalando que las decisiones adoptadas ahora deberán mostrar sus resultados en el futuro.
Para el mandatario, esto implica gobernar pensando más allá del propio periodo de gestión y aprovechar los once años que aún separan a la capital de su quinto centenario para ordenar proyectos, coordinar inversiones y establecer prioridades.
“No queremos copiar otra ciudad. No lo necesitamos. Asunción tiene su propia identidad”, sostuvo Peña, quien planteó aprovechar experiencias internacionales, aprender de sus aciertos y evitar errores para construir un modelo propio, acorde con la historia, cultura y economía paraguayas.
Finalmente, destacó que el país tiene ante sí una oportunidad que pocas generaciones pueden tener: preparar una ciudad con casi cinco siglos de historia para los próximos 100 años.
Con esa visión, Peña declaró oficialmente inaugurado el primer Foro Internacional Asunción 500 Años, que busca convertirse en un espacio de diálogo y construcción de una hoja de ruta para la transformación de la capital.














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