Este recorrido histórico, según la investigación, que se convirtió el año pasado en el libro “Aporte de las iglesias y organizaciones evangélicas al desarrollo del Paraguay”, constituye uno de los principales argumentos para respaldar la sanción y promulgación del proyecto de ley que propone declarar el 31 de octubre como “Día de las Iglesias Evangélicas del Paraguay”, como reconocimiento a una trayectoria de servicio que acompaña al país desde 1906.

LOS PRIMEROS PASOS: PRESENCIA EN EL CHACO Y EXPANSIÓN DE LA OBRA
Uno de los primeros hitos se remonta a 1906, con la presencia de la primera Iglesia Anglicana en el Chaco, en la comunidad indígena Makxawaya. El templo había sido construido inicialmente en madera en 1898 y posteriormente reconstruido en ladrillo en 1906. La histórica edificación permanece hasta nuestros días, como uno de los testimonios materiales más antiguos de aquella presencia.
En 1908 llegaron los primeros misioneros del Movimiento Asamblea de los Hermanos y, en 1910, se estableció en Paraguay el Ejército de Salvación. Dos años después, en 1912, se inauguró la primera Iglesia Anglicana en Asunción. La expansión también alcanzó rápidamente la educación. En 1920 se fundó el Colegio Internacional y se estableció la Iglesia Bautista de Asunción.
Durante las décadas siguientes, la obra evangélica comenzó a vincularse cada vez más con iniciativas comunitarias y de desarrollo. En 1930 se fundó la primera Iglesia Hermanos Menonitas en Filadelfia y surgieron las primeras Iglesias Bautistas Eslavas. Un año después, en 1931, se fundó la Cooperativa Fernheim, uno de los antecedentes más significativos de la experiencia cooperativa en el Paraguay.

En 1937 nació la Institución Evangélica del Paraguay y, en 1939, la Iglesia Evangélica Filadelfia. En 1940 se inauguró el primer templo de la Iglesia Discípulos de Cristo en Asunción.
COOPERATIVISMO, SALUD Y EDUCACIÓN: UNA CONTRIBUCIÓN QUE SE AMPLÍA
La década de 1940 y los primeros años de la década de 1950 marcaron una etapa de consolidación. En 1948 se inauguró el Campamento Jack Norment y, en 1949, se fundó la Cooperativa Multiactiva Neuland.
En 1951 abrió sus puertas el Hospital Mennonita Km 81, que con el tiempo se convertiría en una referencia de atención sanitaria, especialmente para comunidades del interior.
El establecimiento continúa prestando servicios. Solo durante 2024 brindó 11.119 consultas, realizó 142 cirugías y registró 524 internaciones. La atención para pacientes con tuberculosis y lepra es completamente gratuita, mientras que otros servicios son ofrecidos a costos subvencionados, en buena medida gracias al respaldo de las iglesias patrocinadoras y las donaciones.

En los años siguientes se multiplicaron las iniciativas educativas, sanitarias y de formación. En 1952 nació SERVOME y se creó el Centro Médico Bautista. En 1953 comenzó la Misión de Amistad y, en 1954, abrió sus puertas el Colegio Bautista de Villa Morra.
Ese mismo año comenzó oficialmente la labor de la Iglesia de Dios en Paraguay. En 1955 se inició la obra evangelística de las iglesias menonitas en Asunción y, en 1956, se creó el Seminario Teológico Bautista. En 1957 comenzó la labor de El Puente en el Hospital Siquiátrico.
FORMACIÓN, COOPERACIÓN Y DIFUSIÓN DE LA BIBLIA
La década de 1960 profundizó la organización institucional. En 1958 se estableció el Concilio de las Asambleas de Dios en Paraguay y, en 1959, el Instituto Teológico de las Asambleas de Dios (ITAD).
En 1960 llegaron los Gedeones Internacionales, integrados por evangelistas cristianos, empresarios y profesionales de distintas denominaciones. Según sus registros, la organización ha distribuido en Paraguay más de ocho millones de Biblias en hoteles, hospitales, colegios, cárceles, instituciones militares y policiales, entre otros espacios.

En 1961 se creó la Asociación Hermanos Menonitas y se estableció formalmente la Cooperativa Chortitzer. En 1963 se fundó la Facultad Evangélica de Teología e Instituto de Estudios Bíblicos Asunción y el Colegio San Andrés. Ese año también se imprimió el Nuevo Testamento en guaraní, “Buenas Nuevas para el Paraguay”, trabajo realizado por el Dr. Reinaldo Decoud Larrosa.
En 1964 se creó el Instituto Bíblico Asunción (IBA), mientras que en 1965 comenzó la labor de la Alianza Cristiana y Misionera en Paraguay.
Durante este periodo también avanzó la organización de las iglesias. En 1967 se fundó la Convención de los Pastores de las Iglesias Menonitas del Paraguay (COPAIMPY) y se otorgó personería jurídica a la Iglesia Evangélica Asamblea de Dios Paraguaya. En 1968 fue reconocida legalmente la Asociación Caritativa de la Convención de los Hermanos Menonitas del Paraguay y, en 1971, nació formalmente la Convención Evangélica de Iglesias Paraguayas Hermanos Menonitas.
EDUCACIÓN, COMUNICACIÓN Y TRABAJO SOCIAL
En los años 70 se produjo una nueva expansión. En 1972 se fundó el Colegio Alberto Schweitzer, inicialmente como Escuela Primaria Menonita, y comenzó la labor de los primeros misioneros de la Misión Alemana.
En 1975 se inauguró la primera Iglesia Presbiteriana Reformada en Asunción, se creó formalmente la Sociedad Bíblica Paraguaya y comenzó a transmitir ZP-30, primera radioemisora cristiana del país, desde el Chaco.

También se creó la Escuela Concordia en Asunción y, en 1977, abrió sus puertas el CEMTA. En 1978 se fundó la Asociación de Cristianos Unidos y se creó la ASCIM, institución que desarrolló una extensa labor de acompañamiento y desarrollo junto a comunidades indígenas.
En 1980 comenzó la labor de la Liga Paraguaya Pro-Evangelización del Niño (LIPPEN). En 1984 abrió sus puertas el Centro de Capacitación Agrícola La Huerta y, en 1985, se inauguró el Maternal Emanuel.
Ese año también comenzó a reunirse el grupo que posteriormente daría origen al Centro Familiar de Adoración y se inició la labor de la Iglesia del Evangelio Cuadrangular. Además, se fundó el Seminario Teológico Presbiteriano.
En 1986 comenzó en Paraguay la labor de la Fraternidad Internacional de Hombres de Negocios del Evangelio Completo (FIHNEC), orientada a movilizar a empresarios y profesionales cristianos para contribuir a la transformación de sus comunidades.
UN APORTE TAMBIÉN A LA CONSTRUCCIÓN DEMOCRÁTICA
En 1989 se inauguró el Colegio Politécnico Johannes Gutenberg en Lambaré, se constituyó la Convención Evangélica Menonita Paraguaya (CONEMPAR) y se fundó la Asociación de Pastores Evangélicos del Paraguay (APEP).
Pero uno de los aportes institucionales más relevantes llegó en 1992, durante la elaboración de la nueva Constitución Nacional.
La Coordinadora de Iglesias Cristianas del Paraguay, integrada por distintas denominaciones evangélicas y la Iglesia Católica, presentó propuestas ante la Convención Nacional Constituyente. Entre ellas figuraban la concepción de un Estado no confesional, la protección de la familia y la vida, la libertad de conciencia, religión y culto, y la objeción de conciencia ante el servicio armado.
Los cuatro planteamientos fueron considerados e incorporados en la Constitución Nacional de 1992, constituyendo un aporte significativo al debate sobre derechos y libertades fundamentales en la nueva etapa democrática del país.
COMUNICACIÓN, ASISTENCIA Y EXPANSIÓN NACIONAL
La década de 1990 estuvo marcada por el crecimiento de instituciones educativas, sociales, comunicacionales y de asistencia. Surgieron la Universidad Evangélica del Paraguay, Radio Obedira, Radio Transmundial, Radio Mensajero y diversas fundaciones y organizaciones sociales.
También se produjeron avances históricos en la traducción de las Escrituras. En 1995 culminó la traducción y publicación de la Biblia completa en los idiomas Enhlit y Nivaclé. En 1996 se completó la Biblia en guaraní.
En 1998 comenzó la labor de la Fundación Principios de Vida y, en 1999, se abrió el Campus Gutenberg de la Universidad Evangélica del Paraguay, al tiempo que surgieron nuevas iniciativas de comunicación y asistencia social.
INCLUSIÓN: LA BIBLIA LLEGA A LA LENGUA DE SEÑAS
A partir del año 2000, la acción evangélica también profundizó su trabajo con personas sordas. Se organizó la primera reunión evangelística en Lengua de Señas Paraguaya (LSPY), posteriormente surgieron iglesias bautistas de sordos y se inició la traducción de la Biblia a esta lengua.
El proceso alcanzó un hito internacional en 2022, con el lanzamiento del Nuevo Testamento en Lengua de Señas Paraguaya, convirtiendo a Paraguay en el primer país de Latinoamérica en contar con esta publicación.
En 2023 se lanzó además el Pentateuco completo en LSPY, convirtiendo a Paraguay en el segundo país del mundo y el primero de Latinoamérica en contar con esta parte de las Escrituras en lengua de señas.
Durante este periodo también nacieron organizaciones como la Asociación de Iglesias Evangélicas del Paraguay (ASIEP), Fundación Carácter, Unidos por Cristo, LETRA Paraguay y otras iniciativas vinculadas con educación, comunicación, acción social y formación.
SALUD, EDUCACIÓN SUPERIOR Y SERVICIO A LA SOCIEDAD
En 2009 se creó la Universidad Centro Médico Bautista y, en 2010, se inauguró el Hogar Su Refugio. Ese mismo año, mediante la Ley N.º 4067, se creó la Capellanía Nacional Evangélica (CANAEV), mientras surgían nuevas iniciativas educativas y sociales.
En 2012 nació Diaconía ADP; en 2013 se inauguró el Colegio Gutenberg Campo 9 y, en 2014, el Instituto de Formación Superior de Enfermería en Filadelfia. En 2016 se lanzó la Biblia completa en idioma Enxet, ampliando nuevamente el acceso de los pueblos originarios a las Escrituras en su propia lengua.
Uno de los proyectos más significativos de los últimos años fue el programa “100.000 Nuevos Testamentos para Paraguay”, lanzado en 2019 por la Sociedad Bíblica del Paraguay. La iniciativa permitió disponer de ejemplares para distribución gratuita durante la pandemia y, mediante una red de voluntarios y organizaciones, llegar a 54 municipios con un mensaje de consuelo y esperanza para las familias.
UNA PRESENCIA QUE CONTINÚA
En 2021 fue nombrado el primer capellán evangélico de la Policía Nacional. En 2024 culminó la revisión de la Biblia en guaraní y, en 2025, fueron sancionadas las leyes que crean la Universidad Internacional y la Universidad Centro Familiar de Adoración.
El recorrido iniciado con aquella primera presencia anglicana en el Chaco en 1906 llega así hasta el Paraguay contemporáneo, con una extensa red de iglesias, escuelas, universidades, hospitales, cooperativas, medios de comunicación, organizaciones sociales, centros de formación y programas de asistencia.
La historia muestra que el aporte evangélico al Paraguay no se limitó a la predicación. Durante más de un siglo, distintas iglesias y organizaciones participaron en la educación, la salud, el cooperativismo, la inclusión, la traducción de las Escrituras, la comunicación, la formación profesional, la asistencia social y el fortalecimiento de libertades y derechos.
En ese contexto, la declaración del 31 de octubre como “Día de las Iglesias Evangélicas del Paraguay” se plantea como un reconocimiento a una trayectoria histórica de servicio y compromiso con el desarrollo del país, que se extiende desde los primeros misioneros y comunidades del siglo XX hasta las instituciones y proyectos que continúan trabajando actualmente en favor de la sociedad paraguaya.














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