La misión está integrada por representantes de la Red de Alimentación Escolar Sostenible (RAES) y del Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABIE), instituciones que buscan recoger la experiencia paraguaya para fortalecer el Programa de Alimentación Escolar de República Dominicana.
Durante su visita, la delegación participó del Taller de Socialización del Programa Hambre Cero, realizado el jueves último en la Cooperativa Universitaria, donde autoridades paraguayas y representantes dominicanos intercambiaron experiencias sobre alimentación escolar, nutrición y aprendizaje.
El interés dominicano pone en evidencia que la implementación de Hambre Cero en Paraguay comienza a trascender las fronteras nacionales y a generar atención en otros países de la región.
El ministro de Educación y Ciencias, Luis Fernando Ramírez, destacó que la alimentación constituye uno de los factores fundamentales para que los niños puedan desarrollar adecuadamente el proceso educativo. “¿Qué se le puede pedir a un niño que va a la escuela sin comer?”, planteó el ministro, al remarcar que una alimentación adecuada resulta indispensable para el aprendizaje.
Ramírez también sostuvo que el programa no debe reducirse a entregar un plato de comida. Según explicó, la alimentación escolar puede convertirse en una herramienta educativa para enseñar a los estudiantes hábitos saludables, el consumo de frutas y verduras, higiene, disciplina y hasta el uso adecuado de los utensilios. “Comer no es alimentarse”, afirmó, al señalar que detrás de cada comida existe también un proceso educativo que involucra a la escuela y a la comunidad.
Por su parte, el ministro de Desarrollo Social, Tadeo Rojas, destacó la expansión alcanzada por el programa. Recordó que Hambre Cero comenzó a mediados de 2024 en 90 distritos identificados dentro del mapa de pobreza y que, en aproximadamente dos años, llegó a cubrir la totalidad de las escuelas públicas del país, incluyendo los niveles Inicial, Básico y Medio en distintos puntos.
Rojas reconoció que inicialmente el Gobierno no tenía como objetivo posicionar a Paraguay como un país modelo en alimentación escolar, pero sostuvo que el trabajo conjunto entre las instituciones permitió una expansión significativa del programa.
REPÚBLICA DOMINICANA ANALIZA EL MODELO PARAGUAYO
La delegación dominicana permanecerá en Paraguay hasta el viernes 18 de septiembre y recorrerá distintos establecimientos e instalaciones vinculadas al funcionamiento del programa.
Entre las actividades previstas se encuentran visitas a la Escuela Básica N.º 87 “Juan de la Cruz Gaona” y a la planta industrial de COMEPAR, en Areguá. Posteriormente, la misión se trasladará a Cordillera para conocer la Escuela Básica N.º 254 “Profesora Herminia Machado”, la Gobernación y el Centro Logístico ALTAIR, en Caacupé.
Los representantes de RAES e INABIE también mantendrán reuniones técnicas con responsables paraguayos de la formulación y ejecución de Hambre Cero.
El objetivo será conocer aspectos relacionados con las compras públicas de productos provenientes de la agricultura campesina familiar, la logística, las buenas prácticas de salud escolar y el modelo de gestión, además de la estructura financiera, las normativas y los mecanismos utilizados para implementar el programa.
La experiencia paraguaya, de esta manera, comienza a ser examinada por otros países que buscan fortalecer sus propios sistemas de alimentación escolar. El intercambio con República Dominicana representa un reconocimiento al alcance que adquirió Hambre Cero y, al mismo tiempo, una oportunidad para evaluar sus resultados, identificar buenas prácticas y conocer los desafíos que todavía enfrenta su implementación en Paraguay.














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