El reclamo se produjo en medio de una situación de sequía que afecta a comunidades del Chaco. Según explicó el ministro de la SEN, Arsenio Zárate, la institución ya tenía prevista la asistencia, pero trabaja con registros oficiales que no siempre coinciden con la cantidad de familias que las comunidades declaran tener actualmente.

Zárate señaló que en algunos casos la diferencia entre los registros y los reclamos puede llegar a duplicar o incluso triplicar la cantidad de familias. Esta situación, según explicó, genera dificultades administrativas debido a que la SEN debe justificar la distribución de recursos ante los organismos de control.
El ministro indicó que la institución toma como referencia los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), mientras que cualquier modificación en la cantidad de familias debe ser verificada por los organismos competentes, principalmente el Instituto Paraguayo del Indígena (INDI) y el propio INE.
“Si hay alguna variación, es el INDI el que tiene que, por ley, reconfirmar esa variación”, explicó Zárate, al remarcar que no corresponde modificar los registros únicamente a partir de listados elaborados informalmente.
RECLAMO Y DIFERENCIAS EN LA CANTIDAD DE FAMILIAS
La situación quedó expuesta durante la movilización registrada en la Gobernación de Boquerón, donde, según el relato del ministro, se manejaron cifras diferentes sobre la cantidad de familias que debían recibir asistencia. Mientras inicialmente se hablaba de unas 230 familias, posteriormente se mencionaron 250.
Para la SEN, estas diferencias hacen necesaria una actualización formal de los registros. Zárate explicó que, cuando se requiere modificar la cantidad de beneficiarios, se debe realizar una verificación en territorio, vivienda por vivienda, con participación de los líderes comunitarios y de las instituciones responsables.
El ministro sostuvo que la SEN ya atravesó situaciones similares en otras comunidades chaqueñas. Mencionó particularmente el caso de Chaquino-Clin, donde se está trabajando con el INDI, el INE y la Gobernación para actualizar la cantidad de familias existentes.
Una vez concluido ese proceso, la asistencia será ajustada al resultado de la actualización.
LA SEN MARCA LOS LÍMITES DE SU ASISTENCIA
Zárate también aclaró que la misión de la SEN no consiste en atender todas las situaciones de pobreza o vulnerabilidad social, sino intervenir ante emergencias derivadas de fenómenos naturales.
En este caso, la asistencia a las comunidades indígenas corresponde a una situación de sequía. El ministro recordó que la institución interviene principalmente ante eventos como sequías, inundaciones, tormentas severas e incendios de viviendas. “Pobreza extrema y otras situaciones de pobreza le corresponde a otro ministerio”, puntualizó.
La aclaración cobra relevancia en el Chaco, donde las comunidades indígenas enfrentan históricamente situaciones de vulnerabilidad y dificultades de acceso a agua, alimentos y servicios básicos.
En ese contexto, la asistencia de emergencia debe convivir con la necesidad de contar con registros actualizados y mecanismos ágiles de respuesta, especialmente cuando las condiciones climáticas agravan las necesidades existentes.
El caso de Boquerón vuelve a poner sobre la mesa una dificultad recurrente: mientras las comunidades reclaman respuestas inmediatas ante sus necesidades, las instituciones deben trabajar con padrones oficiales y justificar la utilización de los recursos públicos. Para la SEN, la solución pasa por actualizar esos registros directamente en las comunidades y con participación de los organismos competentes.
Mientras ese proceso avanza, Zárate confirmó que la comunidad que se movilizó en Filadelfia será asistida esta semana, conforme a los datos disponibles y a las verificaciones que correspondan.














Dejá tu comentario