Heisecke expresó un «optimismo cauteloso» y valoró la celeridad de la nueva administración. «Estoy sorprendido; el ministro anterior nos decía una cosa y nunca cumplía. El ministro Lovera pidió un voto de confianza el sábado y hoy el plan de caja ya está habilitado», señaló el titular de CAPACO, subrayando que este gesto marca un cambio de dinámica en el «segundo tiempo» del Gobierno.
A pesar de la buena noticia, Heisecke fue tajante al criticar cómo se alcanzó el reciente grado de inversión para Paraguay. Según el ingeniero, este logro macroeconómico tuvo un «costo humano y empresarial» muy alto. «Se trabajó mucho para conseguir el grado de inversión, pero fue a costa de las empresas paraguayas, de las constructoras y las proveedoras de insumos médicos», afirmó.
El presidente de CAPACO explicó que la deuda acumulada, que asciende a unos 310 millones de dólares solo en construcción, ha llevado a muchas empresas a una situación de «quiebra virtual» o convocatoria de acreedores.
El retraso de hasta tres años en algunos pagos ha generado una deuda adicional de más de 100 millones de dólares solo en intereses, debido a las tasas (que oscilan entre el 7% y el 23%) establecidas en los propios contratos del Estado.
ORIGEN DE LOS FONDOS Y EL «TOPE FISCAL»
Para aclarar el panorama a la ciudadanía, Heisecke detalló que el 70% de la deuda proviene de préstamos de organismos internacionales (BID, Banco Mundial, Fonplata) que ya están depositados en las cuentas del Estado. Sin embargo, el pago se encontraba frenado por la Ley de Tope Fiscal. «El dinero está, es cuestión de hacer el cheque. Es absurdo que no se pague por una meta fiscal mientras las empresas agonizan», sentenció.
Para el 30% restante, que depende de recursos locales (impuestos), el Gobierno plantea herramientas de bancarización y facturación de derechos. El titular de CAPACO concluyó que, si bien la prioridad social como el programa «Hambre Cero» es indiscutible, el Estado no puede seguir financiándose a costa de sus proveedores, quienes han tenido que sostener planillas de empleados y costos financieros críticos durante años de impago.














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