Ferreira explicó que el dólar funciona como cualquier otro producto: si hay mucha oferta, el precio baja. En Paraguay, además de las entradas tradicionales de divisas (como la exportación de soja, carne, energía y remesas), se sumó un factor excepcional y masivo: la emisión de bonos globales en guaraníes por parte del Tesoro paraguayo por un valor equivalente a mil millones de dólares.
Para comprar estos bonos, los inversores extranjeros necesitan cambiar dólares por guaraníes en un mercado local que es relativamente pequeño. Esto generó una «avalancha» de dólares y una distorsión en el tipo de cambio.
EL ROL DEL BANCO CENTRAL Y EL IMPACTO EN LA ECONOMÍA REAL
El economista señaló que el Banco Central del Paraguay (BCP) debería intervenir comprando esos dólares extraordinarios para “esterilizar” el mercado y evitar fluctuaciones tan bruscas, tal como lo haría un Estado para proteger a los productores locales ante una invasión masiva de tomates extranjeros.
Paraguay opera prácticamente como una economía bimonetaria: la mitad se mueve en guaraníes y la otra mitad en dólares (sector inmobiliario, venta de vehículos, comercio de frontera y agroexportación). Un movimiento tan brusco del 27% en el tipo de cambio rompe las proyecciones de los negocios, cuya rentabilidad promedio ronda entre el 10% y el 15%.
Ejemplo del sector inmobiliario: Un desarrollador vende departamentos en dólares y contrata a una constructora también en dólares, pero al desplomarse el tipo de cambio, los ingresos en guaraníes ya no alcanzan para cubrir los costos fijos locales, poniendo en riesgo contratos, obras y empleos.
¿QUIÉNES GANAN Y QUIÉNES PIERDEN?
Los grandes ganadores: Los inversionistas extranjeros que compraron los bonos en guaraníes con tasas atractivas (cerca del 10%) y que ahora, con un dólar más barato, obtienen una ganancia sumamente alta al volver a dolarizar sus fondos.
Los perdedores: El sector productivo y los actores económicos expuestos a la variación cambiaria, que ven erosionados sus márgenes de ganancia.
DEBATES SOBRE EL SISTEMA FINANCIERO Y EL IPS
Ferreira también abordó la polémica en torno al Instituto de Previsión Social (IPS) y las propuestas de inversión de sus fondos de autoseguro de jubilados. Advirtió que el sistema financiero se basa en la confianza, y lamentó que discusiones técnicas e institucionales terminen ventilándose como un «circo» a través de guerras mediáticas o declaraciones políticas explosivas, lo cual genera temor y zozobra innecesaria en la ciudadanía.
Destacó asimismo que el gran desafío de Paraguay —ahora que cuenta con grado de inversión— es superar prácticas como el amiguismo y la corrupción, exigiendo que las instituciones funcionen estrictamente en el marco de la ley y con total transparencia.














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