El trámite del encuentro comenzó cuesta arriba para el elenco Tricolor con una desconexión inicial alarmante. Jean Lucas a los 6 minutos y Erick Pulga a los 10 golpearon en rápida sucesión para Bahía, dejando al descubierto la fragilidad del esquema defensivo en el arranque. Pese al sofocante escenario, São Paulo reaccionó antes del descanso: primero Lucas Moura descontó a los 43 minutos y, ya en tiempo añadido de la primera etapa, Bobadilla cazó un rebote en el borde del área para colocar el balón en el ángulo superior, sellando una remontada heroica que prometía un segundo tiempo ideal para la visita.
El espejismo del empate expone las falencias de São Paulo y compromete su futuro internacional
Pese al envión anímico que significó el golazo del paraguayo para congelar a la afición local, la segunda mitad volvió a exponer la falta de solidez para sostener partidos de alta intensidad. En el tramo decisivo del juego, Marcos Victor apareció para anotar el tercer tanto del cuadro baiano, sentenciando una derrota que duele por la forma en que se gestó y cortando el impulso de un equipo que no logra consolidar regularidad en el tramo final del campeonato.
El tropiezo deja secuelas directas en la tabla de posiciones y abre un tenso escenario en la lucha por los boletos continentales. Si bien São Paulo se mantiene en zona de clasificación a la Copa Sudamericana, la derrota frena su ascenso y beneficia directamente a Bahía, que logra tomar aire y perfila un choque directo de altísima tensión frente a Cruzeiro en la búsqueda de acceder a los puestos de Copa Libertadores, dejando a los paulistas envueltos en dudas y con el amargo sabor de haber desperdiciado una genialidad de Bobadilla.














Dejá tu comentario