El detonante de la tensión ocurrió cuando el periodista Hugo Martín Pereira, de la cobertura partidaria Azul y Oro, inició su pregunta señalando: «Al margen del mal arbitraje, según su concepto…». La frase sacó por completo de casillas a la Pantera, quien interrumpió de inmediato al cronista para exigirle que tome postura abierta contra los fallos réferis. Al escuchar que el comunicador justificaba a los jueces diciendo que «son humanos y pueden errar», el adiestrador reaccionó recordando desatenciones arbitrales pasadas y acusando a la prensa local de no defender los intereses de la comunidad.
Cuestionamientos de pertenencia y una exigencia de lealtad que fractura la relación con la prensa
La discusión escaló de temperatura cuando Barrios recriminó abiertamente la falta de respaldo de los medios partidarios, afirmando que mientras el cuerpo técnico da la cara y asume los costos públicos por protestar, la prensa de la zona opta por la tibieza. En un tono cargado de dramatismo, el estratega le espetó al comunicador que Luque es una de las ciudades más grandes del país y que el compromiso de defender a la institución debe ser mutuo, asegurando que no permitirá que se minimice el peso del club.
El escandaloso episodio deja al desnudo la altísima presión que se vive en el entorno del Chanchón tras un golpe deportivo fulminante. Con la eliminación consumada y un DT en pie de guerra no solo contra los estamentos arbitrales sino también contra los propios cronistas de la ciudad, el ambiente en el Auriazul queda al rojo vivo de cara a los próximos compromisos del calendario local.
