Apenas nueve minutos en cancha y una avivada letal: el polémico despertar goleador de Diego Duarte que enciende pasiones en Colombia

El delantero paraguayo Diego Duarte volvió a acaparar los reflectores en el fútbol colombiano tras protagonizar un auténtico destello de viveza y contundencia en la recta final del duelo donde el Inter Bogotá se impuso por 3-1 ante el Independiente Medellín por la quinta fecha del Torneo Clausura 2026. Con apenas nueve minutos sobre el césped, el atacante de 24 años aprovechó una desatención defensiva monumental en la salida rival para presionar alto, robar la pelota, eludir al guardameta con categoría y sentenciar el marcador definitivo a los 90+2 minutos, desatando la euforia y cerrando la persiana del compromiso con un sello de pura rebeldía.

Apenas nueve minutos en cancha y una avivada letal: el polémico despertar goleador de Diego Duarte que enciende pasiones en Colombia

La anotación llega como un bálsamo necesario tras una racha adversa de cinco partidos sin ver portería —su último grito databa del pasado 4 de octubre en el empate 1-1 frente a Once Caldas—. Desde su arribo al balompié cafetero para el segundo semestre de la temporada, el artillero guaraní acumula ya cinco celebraciones oficiales, un registro interesante pero que permanentemente está bajo la lupa de la crítica y la exigencia de la hinchada, que le reclama mayor protagonismo desde el vamos en lugar de ser un simple revulsivo de los tramos finales.

El dilema de los minutos contados y la urgencia de ganarse la titularidad indiscutida en el esquema

El impacto inmediato de Duarte en cada aparición plantea un intenso debate en el entorno del Inter Bogotá. Mientras un sector de la prensa y la fanaticada cuestiona por qué el estratega insiste en relegarlo al banco de suplentes dejándolo ingresar únicamente con el tiempo cumplido, los números respaldan su capacidad de aprovechamiento al máximo de las oportunidades que le otorga el destino.

Con esta nueva conquista en territorio extranjero, el delantero demuestra que tiene dinamita pura en los botines, pero también expone la necesidad imperiosa de romper las cadenas de la suplencia. La gran incógnita que deja su gran noche en Colombia es si este tanto bastará para obligar al cuerpo técnico a modificar la pizarra y darle la confianza de arrancar desde el pitazo inicial en los próximos desafíos de alta tensión.

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