A pocos días de afrontar el desafío más importante de su historia deportiva, la selección de Curazao vivió un momento especial lejos de las canchas. Antes de viajar a Estados Unidos para disputar el Mundial 2026, jugadores, integrantes del cuerpo técnico y líderes cristianos participaron en una jornada de oración y alabanza en su lugar de concentración en Noordwijk, Países Bajos.

En un contexto marcado por la exigencia deportiva y la expectativa que genera una Copa del Mundo, el plantel decidió dedicar un espacio para expresar públicamente su fe. Durante el encuentro, los futbolistas compartieron momentos de reflexión, elevaron oraciones y agradecieron a Dios por la oportunidad de representar a su país en la máxima cita del fútbol.
Por algunas horas, la preparación táctica y los entrenamientos quedaron en segundo plano. El grupo se reunió para buscar fortaleza espiritual y encarar con confianza el torneo más importante que haya disputado la selección caribeña.
Conocida como The Blue Wave (La Marea Azul), Curazao afrontará el Mundial con la ilusión de competir al más alto nivel y con la convicción de que la fe ocupa un lugar central en la vida de muchos de sus integrantes.















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