A sus 18 años, la joven contó que esta decisión no nació de un impulso momentáneo, sino de un propósito que sintió en su corazón desde hace tiempo. “Siento que eso es lo que Dios me llamó a hacer”, expresó al hablar sobre el rumbo que eligió para su vida artística.
Yelena explicó que creció observando de cerca tanto el ambiente secular como el cristiano, experiencia que la ayudó a comprender que quería usar su talento para inspirar a otras personas y exaltar a Dios por medio de la adoración.
También reconoció que el camino no ha sido sencillo. Enfrentar las cámaras, las críticas y la presión pública fueron algunos de los desafíos más grandes que tuvo que atravesar. Sin embargo, aseguró que nunca pensó en abandonar su propósito.
“Jamás me rendí. Este es el resultado de un proceso en el que fui creciendo y aprendiendo, aunque todavía siento que me queda mucho por mejorar”, comentó.
Actualmente, la joven continúa abriéndose espacio dentro de la música cristiana y recientemente presentó “28/7”, una colaboración junto al cantante cristiano Marcos Yaroide.
En redes sociales, muchos usuarios destacaron la decisión de Yelena de construir una carrera diferente a la de su padre, enfocada plenamente en la fe, la adoración y el mensaje cristiano.














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