Así lo afirmó el doctor Isaías Fretes, presidente de la Fundación Promo 83, durante una entrevista concedida a RCC Radio, donde alertó sobre el deterioro del sistema de formación médica y sus consecuencias.
Fretes sostuvo que Paraguay enfrenta una “cantidad inadmisible” de facultades de medicina, muchas de las cuales sin las condiciones necesarias para garantizar una formación adecuada. A esto se suma la falta de hospitales y centros de entrenamiento, así como de docentes capacitados para acompañar el proceso formativo de los futuros profesionales.
“El médico que egresa sin una formación de posgrado es prácticamente como un bachiller”, advirtió, al subrayar que la preparación médica exige años de especialización y práctica supervisada, un camino que él mismo recorrió durante dos décadas hasta convertirse en profesor de cirugía en la Universidad Nacional de Asunción.
RIESGOS PARA LA SALUD Y FRUSTRACIÓN PROFESIONAL
El escenario descrito por Fretes no solo impacta en la calidad del sistema sanitario, sino también en las expectativas de miles de jóvenes. Según explicó, la falta de cupos en programas de residencia y especialización —administrados por instancias como la CONAREM (Comisión Nacional de Residencias Médicas)— genera una “dilución de la ilusión” de los nuevos médicos, que ven truncados años de esfuerzo personal y familiar.
Pero la preocupación va más allá. El profesional advirtió que esta situación podría derivar en un aumento de casos de mala praxis, producto de una formación incompleta o insuficiente.
“Hoy vemos hechos médicos que no deberían ocurrir”, señaló, en referencia a situaciones que con mayor frecuencia ocupan titulares y generan desconfianza en la ciudadanía.
POZO HONDO, SÍMBOLO DE COMPROMISO Y EXCELENCIA
En este contexto, la misión “Retribuyendo al Pueblo”, que ente este jueves y el sábado se desarrolla en la lejana localidad de Pozo Hondo, adquiere un significado que trasciende lo asistencial. Para Fretes, el operativo es también una forma de demostrar que existe una base sólida de profesionales altamente capacitados, comprometidos con su vocación y con la sociedad. “Es una manera de decirle al pueblo que existe una posición medular donde el buen médico puede aportar lo suyo”, expresó.
La presencia en Pozo Hondo de especialistas que han cumplido rigurosamente todas las etapas de formación —incluyendo posgrados y años de experiencia— busca precisamente restituir la confianza en el ejercicio médico.
MÁS ALLÁ DE LA ASISTENCIA, UN MENSAJE AL PAÍS
El despliegue sanitario en esta zona aislada del país se convierte así en un mensaje claro: la medicina de calidad es posible, pero requiere estándares, formación rigurosa y compromiso ético.
En medio de un sistema tensionado por la proliferación de carreras médicas y la falta de infraestructura adecuada para la formación, el operativo en el Chaco se erige como un ejemplo de lo que el sector considera el camino correcto.
Mientras cientos de pacientes acceden a atención especializada que difícilmente encontrarían en su entorno habitual, el mensaje de fondo apunta a un debate urgente: el futuro de la medicina en Paraguay y la necesidad de preservar la excelencia profesional.














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