El crecimiento del hogar responde a una realidad ineludible: la creciente demanda de atención integral para los adultos mayores. Lejos de ser un frío espacio asistencial, esta ampliación se concibió bajo el firme mandato de la Asociación Civil Chortitzer Komitee, que busca asegurar un entorno que no solo sea funcional y moderno, sino también profundamente hogareño, digno y cálido. Es el reflejo de una comunidad que entiende que cuidar a sus mayores no es un deber condicional, sino un acto sagrado de gratitud.

El nuevo diseño arquitectónico fue planificado meticulosamente para equilibrar la eficiencia médica con el calor de un hogar, distribuyéndose de la siguiente manera:
Planta Baja: El corazón operativo y de descanso. Cuenta con 9 habitaciones diseñadas para el máximo confort, una cocina totalmente equipada, enfermería de primera respuesta, oficina administrativa y depósito.
Planta Alta: Un espacio estratégico enfocado en la gestión y el cuidado externo. Alberga oficinas administrativas, una enfermería ambulatoria, vestuarios, una sala de reuniones para la coordinación del personal y depósitos adicionales.

Este hito no es un logro aislado. Es el resultado de la sinergia entre una comunidad comprometida y un equipo que ve en la gerontología una vocación de servicio. La administración del hogar expresó su profundo agradecimiento a cada donante, colaborador y obrero que aportó su grano de arena, elevando una gratitud muy especial a Dios, quien guio y protegió la obra, permitiendo que culminara con éxito y absolutamente sin incidentes.

Con esta ampliación, el Hogar Eben-Ezer reafirma que envejecer en esta comunidad es sinónimo de ser protegido, respetado y, sobre todo, profundamente honrado por las generaciones que hoy lideran el mañana.














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