Esta preocupante brecha en la inmunización, sumada al descenso de las temperaturas, genera el escenario perfecto para el aumento de casos de enfermedades respiratorias y, en consecuencia, de complicaciones graves como las infecciones meninges y la meningoencefalitis (meningitis bacterianas y virales).
La Dra. Peralta explicó que los virus y bacterias que causan estas enfermedades se transmiten con facilidad a través de las vías respiratorias y las secreciones nasofaríngeas. Con la llegada del frío, el hacinamiento en espacios cerrados y la disminución en la frecuencia del lavado de manos multiplican las probabilidades de contagio.
El impacto de no estar inmunizado puede ser devastador. La meningitis implica la inflamación de las capas que protegen el cerebro, un órgano vital. Si no se trata a tiempo como la emergencia médica que es, la enfermedad puede dejar secuelas irreversibles en los niños, tales como: Sordera o ceguera. Síndrome convulsivo crónico. Déficit cognitivo y severos problemas de aprendizaje.
SEÑALES DE ALERTA: CUÁNDO ACUDIR CORRIENDO A EMERGENCIAS
Las autoridades instan a los padres a no subestimar los síntomas. La presencia de cualquiera de estas señales requiere internación inmediata para la aplicación de antibióticos o medidas de sostén (hidratación y control de la presión cerebral), ya que el tratamiento es estrictamente hospitalario:
| En niños mayores y adultos | En lactantes y bebés muy pequeños |
| * Fiebre alta y dolor de cabeza (cefalea). | * Irritabilidad continua e inconsolable. |
| * Rigidez de nuca (dolor severo al mover el cuello). | * Rechazo a la comida o dificultad para mamar. |
| * Fotofobia (molestia severa ante la luz). | * Abombamiento de la fontanela (hinchazón en la «mollera» por presión intracraneal). |
| * Movimientos involuntarios (convulsiones). | |
| * Petequias (pequeñas manchas rojas en la piel que simulan sangrado). |
UN LLAMADO A ROMPER LOS MITOS DEL CONSULTORIO
Al ser consultada sobre las razones por las cuales los padres postergan la vacunación, la Dra. Peralta señaló que en los consultorios se escuchan diversas excusas: desde la falta de tiempo hasta la falsa creencia de que «como el niño siempre está enfermito, no se le puede vacunar». Asimismo, lamentó el fuerte impacto que tienen los discursos antivacunas en las redes sociales.
«Nuestro esquema de vacunación es uno de los más completos y protege contra las formas más graves de neumonías y meningitis bacterianas (como el neumococo y el Haemophilus influenzae). Las dosis están disponibles de forma gratuita en todos los servicios de salud del país», enfatizó la profesional.
Finalmente, la médica aclaró que la vacunación es una medida preventiva. Si un niño ya presenta síntomas como fiebre, no es momento de vacunarlo; la prioridad absoluta es la consulta médica inmediata para realizar los estudios correspondientes —como la punción lumbar— y determinar el germen causante para iniciar el tratamiento adecuado.















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