En el marco de una gira interinstitucional por el Chaco paraguayo, que incluye a la Fiscalía, el Ministerio de la Niñez y Defensoría, la directora General de Promoción y Protección de los Derechos de los Estudiantes, Sonia Escauriza, brindó declaraciones a RCC Radio este miércoles sobre la creciente ola de violencia en las instituciones educativas del país.
Escauriza manifestó su profunda preocupación por la precocidad de las agresiones. «Cada día son más violentos y a más temprana edad; estamos hablando de niños de 8, 9 o 10 años», señaló, subrayando que muchos menores están replicando en las aulas entornos de violencia que viven o ven en sus propios hogares.
LA FAMILIA COMO ORIGEN Y SOLUCIÓN
Durante la entrevista con RCC Radio, la directora enfatizó que el sistema educativo no puede actuar solo. Hizo un llamado directo a los padres de familia para que asuman su rol en la formación de valores y empatía. «¿Por qué ese niño está siendo violento? Evidentemente necesita ayuda profesional, no puede andar por la vida con tan corta edad teniendo estas conductas», cuestionó.
Escauriza relató casos recientes de amenazas de tiroteos en escuelas protagonizados por menores de 14 años. En uno de estos episodios, al detectar al autor, el niño confesó que realizó las amenazas como una forma de «venganza» contra su madre por haberlo obligado a asistir a esa institución. «Como sociedad y familia, ¿qué estamos haciendo?», reflexionó la autoridad.
ALERTAS IGNORADAS Y EL «PACTO DE SILENCIO»
La directora fue tajante al desmentir que los casos de acoso pasen desapercibidos para los adultos. Según Escauriza, existen señales claras: el cambio de conducta del niño alegre que se aísla, el bajo rendimiento académico y la somatización del miedo (niños que enferman para no ir a la escuela). «Se sabe, se conoce. Yo docente lo percibo enseguida. No puede ser que pasen todas esas etapas y nadie se dé cuenta», afirmó.
Asimismo, se abordó la problemática de la «mafia social» que revictimiza a quienes denuncian. Se citó el ejemplo de un niño con discapacidad que sufría burlas constantes por usar pañales; tras la denuncia de su madre, otros padres del grupo de WhatsApp intentaron excluirla y la tildaron de «malagradecida». Ante esto, Escauriza reafirmó que el MEC interviene bajo protocolos estrictos, pero que el cambio profundo debe nacer de la comunidad educativa total.














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