En una entrevista telefónica con RCC Radio, el director de Meteorología e Hidrología de nuestro país manifestó que lo más inmediato y preocupante a corto plazo apunta al periodo escolar: las proyecciones meteorológicas confirman que las vacaciones de invierno sufrirán un crudo e inestable impacto ambiental.
Se anticipa el ingreso de sucesivos frentes fríos que desplomarán las temperaturas mínimas por debajo de los 10° C de manera extrema, acompañados de constantes tormentas y lluvias. Este escenario rompería la tendencia de años anteriores, donde el receso invernal solía coincidir con días cálidos.
«No hay mucho cambio en esto que venimos experimentando (…); va a ser frío y va a llover otra vez en el periodo de vacaciones. Es probable que coincidan en esas semanas dos eventos de descenso bastante considerables», puntualizó Mingo.
EL VERDADERO PELIGRO: LA AMENAZA DE UN FENÓMENO DEL NIÑO VIOLENTO
Más allá de las bajas temperaturas invernales, la máxima preocupación para las instituciones y la infraestructura nacional radica en la inminente consolidación del Fenómeno del Niño. Aunque actualmente la atmósfera se encuentra en una etapa de transición y monitoreo, los indicadores térmicos en el Océano Pacífico ya están encendidos.
Los modelos científicos prevén que el impacto directo de «El Niño» golpee con fuerza a Paraguay durante la primavera y el verano. El peligro real no radica únicamente en la cantidad de agua, sino en su preocupante distribución:
Eventos extremos y severos: Se pronostican lluvias de corta duración pero con una intensidad destructiva.
Colapso de infraestructura: El mayor riesgo identificado es la vulnerabilidad de las ciudades ante la descarga masiva de agua en pocas horas, capaz de generar raudales mortales que arrastren vehículos y personas.
Zonas ribereñas en riesgo: Ante la inminencia de crecidas de ríos e inundaciones, la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN) y las mesas técnicas ya han comenzado a coordinar simulacros de emergencia hidrometeorológica.















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