En una entrevista con RCC Radio, la Dra. Yolanda Jiménez, psicóloga clínica y especialista en redes sociales, advirtió que el uso desmedido de la tecnología está provocando que los menores pierdan la frontera entre la fantasía y la realidad, llegando incluso a desarrollar cuadros psiquiátricos graves.
Explicó que los adolescentes, cuya identidad y sistema nervioso aún están en desarrollo, son vulnerables a ser absorbidos por mundos virtuales. «Viven en una realidad paralela. Muchos jóvenes ya no distinguen si una amenaza de muerte es una broma o un hecho real porque están sumergidos en desafíos de TikTok o juegos de rol», señaló la especialista.
Este fenómeno se agrava con el consumo excesivo de ciertos contenidos como el anime o los videojuegos de invasión, donde los chicos adoptan gestos, lenguajes y comportamientos que no corresponden a su entorno físico, sino al virtual. Este «escape» suele ser una respuesta al bullying o a la falta de pertenencia en el mundo real.
CONSECUENCIAS NEUROLÓGICAS: «NO DORMIR ES IGUAL A LOCURA»
Uno de los puntos más críticos de la entrevista fue el impacto fisiológico de la adicción digital. La Dra. Jiménez comparó el efecto de las redes sociales en el cerebro con el de drogas como la cocaína, debido a la liberación constante de dopamina que genera dependencia.
«El cerebro colapsa por falta de descanso. Un adolescente que no duerme por estar conectado entra en un cuadro psicótico; hace un cortocircuito mental. La falta de sueño y alimentación, sumada al desgaste mental, es igual a locura, hablando mal y pronto», afirmó tajantemente la doctora.
Además, alertó sobre el incremento masivo en el consumo de antidepresivos y ansiolíticos en menores, quienes buscan soluciones rápidas a una ansiedad provocada por la falta de rutinas sanas, actividad física y tiempo de calidad en familia.
EL ROL DE LOS PADRES: LÍMITES Y EJEMPLO
La especialista instó a los padres a no usar la tecnología como una «niñera» y a recuperar la autoridad en el hogar. Recalcó que la supervisión debe ser estricta, recomendando retirar los teléfonos móviles durante la noche y utilizar herramientas de control parental como Family Link.
«Los padres también tenemos que aprender a usar redes sociales y, sobre todo, dar el ejemplo. No podemos pedirle a un hijo que deje el celular si nosotros no lo soltamos ni para cenar», concluyó Jiménez. El llamado final es a la responsabilidad: la presencia activa es fundamental para criar adultos sanos y funcionales para la sociedad.














Dejá tu comentario