El anuncio adquiere especial relevancia luego de que el presidente paraguayo, Santiago Peña, reclamara durante la cumbre un MERCOSUR «más justo», cuestionando que las diferencias estructurales entre las economías del bloque continúan vigentes pese a haber sido reconocidas desde la creación del organismo.
En ese contexto, Lula ratificó que Brasil seguirá apostando por el principal mecanismo de solidaridad financiera del bloque. «Estamos listos para poner en marcha el FOCEM II y aumentar la contribución brasileña con un aporte de 100 millones de dólares anuales durante una década», anunció.
Asimismo, sostuvo que la incorporación de Bolivia al fondo constituirá un paso importante para disminuir las desigualdades entre los socios.

EL FOCEM, UNA HERRAMIENTA PARA REDUCIR LAS DESIGUALDADES
Lula recordó que el Fondo para la Convergencia Estructural del MERCOSUR ya ha permitido ejecutar importantes obras de infraestructura regional. Según detalló, desde su creación el FOCEM financió más de 1.500 kilómetros de carreteras, 680 kilómetros de vías férreas, 750 kilómetros de líneas de transmisión eléctrica y cerca de 100 kilómetros de redes de saneamiento básico.
Para el mandatario brasileño, fortalecer este instrumento representa una decisión estratégica para consolidar una integración más equilibrada y ofrecer mayores oportunidades de desarrollo a las economías más pequeñas del bloque.
El anuncio también constituye una señal política hacia Paraguay, cuyo gobierno viene insistiendo en la necesidad de que las asimetrías dejen de ser solo un principio reconocido en los documentos fundacionales del MERCOSUR y se traduzcan en medidas concretas.
INTEGRACIÓN FÍSICA Y FORTALECIMIENTO DE LA HIDROVÍA PARAGUAY-PARANÁ
El presidente brasileño reafirmó además el compromiso de su gobierno con la integración física sudamericana. Destacó que Brasil continuará desarrollando el programa Ruta de la Integración Sudamericana para conectar el interior del continente con los puertos del Pacífico, del Atlántico y del Caribe.
También resaltó el papel estratégico de la Hidrovía Paraguay-Paraná, uno de los principales corredores logísticos de la región. Indicó que el fortalecimiento de su gobernanza, mediante la cooperación y el diálogo entre los países de la Cuenca del Plata, permitirá aprovechar plenamente su potencial como vía de integración comercial.
UN BLOQUE POR ENCIMA DE LAS DIFERENCIAS IDEOLÓGICAS
Lula defendió la permanencia del MERCOSUR como el principal espacio institucional de integración en una región cada vez más polarizada políticamente. «No podemos subestimar el valor de estos logros. No siempre avanzamos a la velocidad deseada, pero el MERCOSUR sigue siendo el principal espacio institucional de nuestra región», afirmó.
Añadió que el proyecto de integración sudamericana debe ubicarse por encima de las diferencias ideológicas y llamó a fortalecer los mecanismos permanentes de diálogo y cooperación.
COORDINACIÓN REGIONAL FRENTE AL CAMBIO CLIMÁTICO
El mandatario brasileño sostuvo que la región necesita actuar de manera coordinada frente a desafíos comunes como la crisis climática, la transición energética, la transformación digital, la seguridad regional y la salud pública.
Recordó que la Organización Meteorológica Mundial ya advirtió sobre un nuevo fenómeno de El Niño que podría provocar sequías severas, lluvias intensas y olas de calor. Como ejemplo mencionó las inundaciones registradas en el sur de Brasil, que afectaron a más de 2,4 millones de personas y dejaron más de 200 fallecidos.
En ese marco propuso que el MERCOSUR se convierta en la base de un futuro mecanismo sudamericano para la gestión de desastres naturales y el financiamiento de medidas de adaptación climática, iniciativa que pidió impulsar durante la presidencia pro tempore que ahora asume Uruguay.
INTEGRACIÓN ENERGÉTICA, MINERALES CRÍTICOS E INTELIGENCIA ARTIFICIAL
Lula destacó que el bloque posee ventajas estratégicas para liderar la transición energética mundial. Señaló que los países del MERCOSUR cuentan con una matriz eléctrica limpia, un crecimiento acelerado de las energías renovables y un enorme potencial para desarrollar biocombustibles, combustibles sostenibles para la aviación e hidrógeno verde.
También defendió una mayor integración eléctrica y gasífera para fortalecer la seguridad energética regional. En materia industrial, respaldó la iniciativa presentada por Paraguay sobre minerales críticos, considerándola un punto de partida para construir cadenas regionales de mayor valor agregado y fortalecer la autonomía estratégica del bloque.
Asimismo, advirtió sobre el riesgo del «colonialismo digital» y sostuvo que los países sudamericanos no deben limitarse a ser proveedores de materias primas o consumidores de tecnología extranjera. En ese sentido propuso compartir experiencias exitosas, como el sistema brasileño de pagos electrónicos PIX, para avanzar hacia una infraestructura regional de pagos.
DEMOCRACIA Y LUCHA CONTRA EL CRIMEN ORGANIZADO
Durante su intervención, Lula también defendió la estabilidad democrática en América del Sur. Condenó los intentos de desinformación y de desestabilización institucional registrados en distintos países de la región y afirmó que el respeto a la voluntad popular continúa prevaleciendo.
En materia de seguridad, sostuvo que el crimen organizado representa el mayor desafío regional. Recordó la creación de la Comisión MERCOSUR de lucha contra el crimen organizado y anunció que Brasil financiará durante un año la presencia de delegados de los doce países sudamericanos en la oficina regional de Interpol, en Buenos Aires, para fortalecer el combate conjunto contra el narcotráfico, el tráfico de armas y otros delitos transnacionales.
«EL MERCOSUR SERÁ SIEMPRE PRIORIDAD PARA BRASIL»
En la parte final de su discurso, Lula dejó de lado el texto preparado y habló de manera espontánea. Confirmó que volverá a ser candidato a la Presidencia de Brasil en las próximas elecciones con el objetivo de preservar la democracia y consolidar las políticas sociales impulsadas por su gobierno.
Sin embargo, más allá del escenario político brasileño, envió un mensaje de tranquilidad a sus socios del bloque. «Independientemente del presidente que tenga Brasil, el MERCOSUR será siempre prioridad para Brasil», afirmó.
Pidió trabajar durante los próximos seis meses para fortalecer las instituciones del bloque y evitar que su funcionamiento dependa de los cambios de gobierno en cada país.
Finalmente, dedicó palabras especiales al presidente Santiago Peña. «Si hay un ser humano en este continente que está feliz por el crecimiento del Paraguay, quiero que tenga la seguridad de que soy esa persona», expresó.
Añadió que Brasil ha contribuido al desarrollo paraguayo porque ningún país debe ser medido únicamente por su tamaño o cantidad de habitantes, sino por la calidad de su pueblo, y concluyó que Paraguay y Uruguay merecen ser respetados como socios en igualdad de condiciones dentro del proceso de integración regional.















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