En un avance, considerado histórico hacia la dignificación de los sobrevivientes y familiares de las víctimas del incendio del supermercado Ycua Bolaños, la Junta Municipal de Asunción aprobó “por unanimidad” la modificación del programa de atención integral creado por la Ordenanza N° 34/11.
La propuesta, presentada por el concejal Arturo Almirón, busca sustituir la provisión directa de kits de víveres por una transferencia monetaria de G. 700.000 mensuales por familia.
En conversación con RCC Radio, el edil capitalino explicó que la iniciativa surge en respuesta a graves irregularidades detectadas en el sistema de distribución de insumos. Según denuncias de los propios afectados, las entregas llevaban un retraso de aproximadamente un año y ocho meses, y en múltiples ocasiones las provisiones llegaban incompletas o en avanzado estado de descomposición.
«En teoría, las familias debían recibir víveres por valor de G. 350.000 de manera quincenal. Al sustituir la entrega física por la asignación directa de G. 700.000 al mes, otorgamos autonomía a las víctimas para que dispongan del dinero según sus necesidades prioritarias, ya sea en atención de salud física, tratamiento psicológico, compra de medicamentos o alimentación», detalló el proyectista.
DEPURACIÓN DE PADRONES Y TRANSPARENCIA PRESUPUESTARIA
La medida abarcará a un padrón estimado de 300 familias y requerirá una erogación cercana a los G. 210 millones mensuales del presupuesto municipal. Para garantizar que los fondos lleguen a los verdaderos beneficiarios y evitar la manipulación de las listas —otra de las denuncias históricas sobre exclusiones arbitrarias—, se convocó a una sesión extraordinaria de las comisiones de Legislación, Hacienda y de la Comisión de Víctimas del Ycua Bolaños.
En dicho encuentro se cotejarán los registros de la Municipalidad de Asunción con la nómina actualizada del Ministerio de Economía y Finanzas (ex Hacienda), contando además con la participación de los representantes de las víctimas.
UN ALIVIO ANTE DÉCADAS DE DESAMPARO
A casi 22 años de una de las mayores tragedias civiles de la historia paraguaya, la sesión de la Junta estuvo cargada de emotividad. Representantes y allegados presentes en el recinto recibieron con lágrimas la aprobación unánime de la minuta.
Almirón enfatizó que, si bien la compensación económica es modesta frente al impacto de la tragedia —que dejó secuelas físicas, pérdidas patrimoniales y la devastación de cientos de hogares—, representa un acto indispensable de justicia institucional.
«Es impresionante escuchar los testimonios de penurias que han arrastrado durante más de dos décadas. Este cambio es solo un pequeño bálsamo de alivio. Como autoridades estamos para servir y gestionar en respuesta a un dolor que sigue estando muy presente», concluyó el concejal.
Se prevé que, tras la culminación de la depuración del listado y el dictamen final de las comisiones, el texto modificado pase a la Intendencia Municipal para su promulgación y aplicación inmediata.














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