Aunque el siniestro fue controlado en aproximadamente una hora y media y no dejó víctimas fatales, el episodio encendió nuevamente las alarmas sobre las deficientes condiciones de seguridad en mercados, comercios y espacios públicos del país.
Entrevistado por RCC Radio, el segundo comandante del Cuerpo de Bomberos Voluntarios del Paraguay, capitán Ray Mendoza, fue contundente al analizar lo ocurrido. “No estamos aprendiendo en cuanto a prevención. No se está tomando en serio el trabajo preventivo, y si seguimos así vamos a llegar a tragedias mucho más grandes, con pérdidas de vidas humanas”, advirtió.
DOS LOCALES CONSUMIDOS POR LAS LLAMAS
El incendio afectó por completo a dos locales comerciales ubicados en las inmediaciones del mercado municipal de Limpio. Mendoza explicó que se trató de un incendio de mediana magnitud, pero que el fuego consumió totalmente ambos establecimientos.
La denuncia fue recibida al caer la tarde, lo que movilizó a seis compañías de bomberos y tres camiones cisterna para asegurar el abastecimiento de agua.
FALTA DE HIDRANTES COMPLICÓ EL OPERATIVO
Uno de los principales problemas detectados fue la ausencia de hidrantes en la zona, una situación que se repite en numerosos puntos del país y que limita la capacidad de respuesta de los bomberos.
“Nuestro principal inconveniente es que no tenemos hidrantes. Por eso debimos prever unidades cisterna para garantizar el combate continuo del fuego”, explicó. Afortunadamente, la rápida intervención de las primeras unidades permitió contener el incendio en alrededor de 90 minutos.
INSTALACIONES SIN SISTEMAS BÁSICOS DE PROTECCIÓN
Durante la inspección, los bomberos observaron deficiencias en el sistema eléctrico del local afectado. Mendoza indicó que no se detectó la presencia de disyuntores o mecanismos automáticos capaces de interrumpir el suministro eléctrico ante un cortocircuito. “Falta muchísimo en materia de prevención en la ciudad, en la zona y en los establecimientos comerciales”, afirmó.
LA PREVENCIÓN ES RESPONSABILIDAD DE TODOS
El capitán enfatizó que la seguridad contra incendios no depende exclusivamente de los bomberos, sino de un trabajo coordinado entre propietarios, autoridades municipales, instituciones públicas y empresas de servicios.
“Yo, como propietario, debo invertir en la seguridad de mi local. El jefe comunal debe controlar e invertir. Los bomberos deben verificar si existen hidrantes. Es un trabajo multidisciplinario”, sostuvo.
Sobre el punto, Mendoza lamentó que, pese a los constantes incendios registrados en mercados y comercios del país, las lecciones no se traduzcan en medidas concretas. “No estamos aprendiendo. El trabajo de prevención sigue sin tomarse en serio”, reiteró.
Advirtió que, si no se actúa con responsabilidad, el país podría enfrentar tragedias de mayor magnitud. “Parece que estamos esperando que ocurra una desgracia con muchas vidas humanas para recién reaccionar”, alertó.
UN PROBLEMA QUE SE REPITE
El bombero recordó que el pasado fin de semana una persona perdió la vida en otro incendio, donde nuevamente la falta de hidrantes dificultó la respuesta. Estos antecedentes refuerzan la necesidad urgente de fortalecer la infraestructura de seguridad y los controles preventivos.
El capitán Ray Mendoza instó a las autoridades y a la ciudadanía a asumir con seriedad la cultura de la prevención. “Debemos aprender de cada incendio y trabajar realmente para que nuestra población esté más segura”, concluyó.
El incendio de Limpio no dejó víctimas, pero sí una advertencia clara: Paraguay sigue reaccionando ante las emergencias, en lugar de prevenirlas.













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