En entrevista radial, Marecos señaló que la jornada de movilización representa un momento decisivo para más de 80.000 trabajadores de la educación, entre docentes, directores, supervisores y directores departamentales, quienes —según afirmó— “se juegan la última carta por su dignidad”.
El dirigente gremial manifestó que el Sindicato Nacional de Directores toma una posición clara, una vez más, acompañando la lucha de los docentes. «No vamos a dar ni un paso atrás en nuestra reivindicación”, advirtió el dirigente sindical.
RECHAZO A FIJAR UNA EDAD OBLIGATORIA PARA LA JUBILACIÓN
El dirigente sindical recordó que en la Cámara de Diputados el proyecto fue parcialmente modificado, introduciendo una mejora en la tasa de sustitución, que pasaría a ubicarse entre el 70% y el 85% con 57 años de edad y 25 años de aporte. No obstante, fue enfático en señalar que el punto innegociable para el sector es la imposición de una edad obligatoria para la jubilación.
“Nosotros no tenemos problema en discutir un aumento del aporte del docente, pero no la edad. Eso perjudica a miles de educadores, especialmente a quienes ya estaban próximos a jubilarse, a uno o dos años de hacerlo”, advirtió.
Según Marecos, la decisión que adopte el Senado marcará un antes y un después en la historia de la educación paraguaya. “Con mucho dolor lo digo, pero vamos a defender nuestra dignidad, al igual que miles de docentes en todo el país”, remarcó.
POSIBLES MEDIDAS Y ROL DE LOS DIRECTORES
Consultado sobre las acciones que podrían tomar en caso de que el Senado apruebe la reforma en términos desfavorables, el titular del SINADI anunció que el viernes se convocará a una Asamblea General de Directores para definir los pasos a seguir. Aclaró que el sindicato no integra el Comando de Unidad Sindical, pero que mantiene una línea de acción coincidente en la defensa de la reivindicación docente.
“Los directores tenemos la llave de las escuelas. No se pueden cerrar las instituciones por mandato constitucional, pero sí vamos a tomar medidas, seguramente en consonancia con lo que decidan los docentes. No los vamos a abandonar jamás”, aseguró.
PEDIDO AL SENADO Y LLAMADO AL EQUILIBRIO
Marecos indicó que la conferencia de prensa y las movilizaciones buscan instar a los senadores a encontrar un punto de equilibrio, en el marco de las reuniones que se mantienen entre autoridades del Congreso, el vicepresidente de la República y referentes sindicales.
En ese sentido, destacó como positivo que el Ministerio de Economía haya encarado la discusión sobre la sostenibilidad de la Caja Fiscal, una decisión que calificó como necesaria y comparable con políticas como el programa Hambre Cero. “Eso hay que aplaudir de pie. Pero el procedimiento para la tasa de sustitución y la jubilación ordinaria es lo que no compartimos”, puntualizó.
EL ESTADO TAMBIÉN DEBE APORTAR MÁS, SOSTIENE EL GREMIO
El presidente del SINADI sostuvo que el Estado puede y debe incrementar su aporte al sistema previsional de manera gradual, tal como ya se resolvió con el aumento progresivo del aporte estatal hasta llegar al 5%. “Ese aporte puede ir incluso al 10%. Hay muchas alternativas desde el punto de vista matemático y actuarial. Ahí debe entrar la sabiduría de los senadores”, señaló.
Recordó además que el aumento salarial del 64% logrado por el sector docente fue resultado de una negociación gradual a lo largo de cinco años, lo que demuestra —según afirmó— que existen caminos alternativos al ajuste abrupto.
CRÍTICAS AL APURO LEGISLATIVO
Marecos cuestionó el ritmo acelerado del tratamiento legislativo y planteó dudas sobre la urgencia del proyecto. “Tenemos todo el año para discutir la Caja Fiscal. ¿Por qué el apuro?”, se preguntó.
También pidió no mezclar la reforma previsional con otros proyectos sociales y recordó que la discusión debe centrarse exclusivamente en los derechos jubilatorios del sector educativo.
MOVILIZACIÓN NACIONAL Y CLIMA DE TENSIÓN
El dirigente confirmó que las movilizaciones previstas en la capital serán superiores a las registradas durante el tratamiento en Diputados, y que también existe un fuerte clima de movilización en el interior del país y en el ámbito universitario.
“Los docentes están en pie de guerra. Este es el momento de la sabiduría, del diálogo y del equilibrio. No queremos perjudicar a nadie, pero tampoco vamos a permitir que se nos perjudique sin un tratamiento serio y exhaustivo”, concluyó.














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