En sesión extraordinaria, la Cámara de Diputados sancionó este martes el proyecto de ley que ratifica el acuerdo sobre el Estatuto de las Fuerzas (SOFA) suscrito entre la República del Paraguay y los Estados Unidos de América. El acuerdo apunta a otorgar seguridad jurídica a las operaciones de cooperación internacional, evitando vacíos legales mediante reglas claras sobre responsabilidades, jurisdicción e inmunidades del personal extranjero.
En qué consiste
El documento establece el marco jurídico para regular la presencia temporal de personal militar y civil estadounidense en nuestro territorio, en el marco de actividades de cooperación bilateral. Define reglas claras, previsibles y recíprocas respecto a aspectos operativos, jurisdiccionales y administrativos vinculados a misiones conjuntas, entrenamientos, asistencia técnica y acciones de cooperación en materia de seguridad y defensa. Además, establece disposiciones relacionadas con jurisdicción penal, privilegios e inmunidades, movilidad del personal extranjero, reconocimiento de licencias profesionales y operación de vehículos, indicando que dichas actividades deberán desarrollarse con respeto a la soberanía nacional y al ordenamiento jurídico paraguayo.

Tenso debate
La aprobación del proyecto se sustenta en el artículo 202, inciso 2, de la Constitución Nacional, que faculta al Congreso Nacional a dictar, modificar y aprobar leyes y tratados internacionales, consolidando así la cooperación entre estados en materia de seguridad y defensa.
Los legisladores que apoyaron el acuerdo señalaron que fortalecerá las capacidades del Estado paraguayo frente a desafíos contemporáneos como el crimen organizado transnacional, el narcotráfico, el terrorismo internacional y los riesgos emergentes vinculados a ciberataques y nuevas tecnologías. Enfatizaron que el documento no implica la instalación de bases militares ni la cesión de territorio, sino que regula la presencia temporal de personal extranjero en actividades de entrenamiento, asistencia técnica y cooperación humanitaria.
Sin embargo, los legisladores de la oposición cuestionaron el documento, especialmente sobre dos puntos. El primero es la jurisdicción penal, que establece que los militares y contratistas norteamericanos no podrán ser juzgados por las leyes paraguayas si cometen delitos en el país. Lo segundo es la presencia temporal, ya que no se establece el periodo de tiempo que estarán en Paraguay. Otros hablaron incluso de una cesión de soberanía, ya que el convenio podría facilitar el acceso a información estratégica del país.
Ahora el acuerdo SOFA está en manos del Ejecutivo.













Dejá tu comentario