El desarrollo de las citadas actividades estuvo a cargo de la ONG Coopi – Cooperazione Internazionale, en la persona del profesional Raúl Polato, en el marco del subcomponente 2.2 “Actividades Comunitarias Piloto en Paraguay”. Se trabajó en las siguientes comunidades, seleccionadas en coordinación con la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN): barrios Independiente y Sportivo de Nanawa de Presidente Hayes, asentamiento Nueva Esperanza de Horqueta, Concepción, y la compañía San Javier de San Ignacio, Misiones.
Para alcanzar el funcionamiento del SAT a nivel comunitario, se ha considerado fundamental establecer en las comunidades seleccionadas la conciencia, los conocimientos y las capacidades necesarias para evaluar el estado de riesgo, difundir oportunamente la señal de alertamiento y responder eficazmente a los diferentes niveles de alerta comunicados.
El proyecto piloto se implementó entre el mes de agosto de 2017 y mayo de 2018, junto con autoridades locales y las comunidades seleccionadas, y se logró involucrar a 844 personas. Gracias a ello se desarrollaron exitosamente talleres comunitarios de presentación y sensibilización sobre la gestión y reducción del riesgo y sistemas de alerta temprana, talleres comunitarios para la realización de diagnósticos comunitarios participativos, y talleres para la generación de mapas comunitarios.
“Estas comunidades sienten la necesidad de contar con un proyecto como este, para protegerse con un sistema de alerta temprana y reducir el impacto de eventos extremos. Es por ello que hemos podido apreciar una gran capacidad de colaboración entre las familias y las comunidades para alcanzar los objetivos planteados”, explicó Polato.
La digitalización y georeferenciación de los mapas comunitarios, identificación de necesidades de señalización y emisión de alerta, propuestas de Protocolos de Comunicación ante amenazas identificadas y propuestas de planes comunitarios de emergencia fueron otros productos logrados mediante este subcomponente de la cooperación técnica, así como la elaboración de una “caja de herramientas” para la replicación de la experiencia, con información para la capacitación de personal técnico municipal sobre un SAT, sensibilización y capacitación comunitaria en SAT, elaboración de mapas comunitarios e identificación de rutas de evacuación y señales de alerta.
De lo antes citado, Polato destaca los diagnósticos y mapas comunitarios como materiales de gran impacto en las comunidades, “porque pueden ser difundidos y los habitantes pueden aprender la historia de la comunidad y conocer los lugares y las situaciones con mayores dificultades en casos críticos”.
Aprendizaje para Coopi
Esta experiencia no solo ha tenido impacto en las comunidades seleccionadas, sino también en la misma organización implementadora, la italiana Coopi. “Para nosotros ha sido interesante y formante (…), nos ha enriquecido, con la formación de masa crítica, no solamente el trabajar con las familias, sino sentar a la misma mesa otras instancias como la Unidad de Salud Familiar, las escuelas, los profesores, los técnicos y crear una sinergia a nivel local”, señaló Polato.
“De hecho, algunas de estas actividades las estamos replicando ya en el marco del proyecto Jaku’e, en las comunidades beneficiarias, y esperamos seguir haciéndolo en otras localidades”, finalizó el profesional.