Según el ministro Carlos Vera, titular de la Comisión Nacional para Refugiados (CONARE), el memorándum establece que Paraguay recibirá a nacionales de terceros países —principalmente de habla hispana— que estaban en territorio estadounidense “sin antecedentes policiales”. No obstante, aseguró que cada caso será evaluado individualmente antes de autorizar su ingreso.
Conforme con los datos oficiales, las autoridades estadounidenses deberán remitir previamente un listado con los datos de las personas propuestas, y Paraguay contará con un plazo de 72 horas para aceptar o rechazar cada caso. “El país retiene en todo momento su soberanía para decidir”, subrayó el ministro.
El volumen inicial previsto es de hasta 25 personas por mes, aunque “sujeto a revisiones y controles adicionales”. En cuanto a las nacionalidades y otros datos personales, las autoridades locales se excusaron a mencionar “por razones de seguridad” de las mismas.
ESTADÍA TRANSITORIA Y RETORNO COMO OBJETIVO
Por su parte, el director de Migraciones, Jorge Cronawetter, enfatizó que la presencia de los migrantes en Paraguay será de carácter transitorio. El objetivo central del acuerdo es facilitar su retorno a los países de origen.
Para ello, se aplicarán controles estrictos de seguridad, incluyendo verificaciones en bases de datos internacionales como Interpol y cooperación con agencias migratorias de la región. “No se ha renunciado ni se va a renunciar a la soberanía en la toma de decisiones”, aseguró.
Cronawetter añadió que el procedimiento se ajusta a la legislación nacional, particularmente a disposiciones que permiten regular estadías temporales en casos especiales.
ASISTENCIA HUMANITARIA SIN COSTO PARA EL ESTADO
Uno de los puntos destacados por el Gobierno es que la asistencia a los migrantes no implicará gastos para el Estado paraguayo. La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) será la encargada de cubrir alojamiento, alimentación, atención médica de emergencia y eventuales pasajes de retorno.
Las autoridades evitaron brindar detalles sobre identidades, nacionalidades específicas o lugares de alojamiento por razones de confidencialidad.
SIN SOLICITUDES DE ASILO EN EE.UU.
Por su parte, el encargado de negocios de Estados Unidos, Robert Alter, aclaró que las personas incluidas en este programa no tienen solicitudes de asilo pendientes en ese país. El objetivo no es que busquen refugio en Paraguay, sino facilitar su retorno seguro.
El diplomático destacó que esta iniciativa forma parte de una “alianza estratégica” entre ambos países y responde a la política estadounidense de reforzar el control migratorio y reducir la inmigración irregular.
POSIBILIDAD DE SOLICITAR REFUGIO EN PARAGUAY
Ante consultas de la prensa, el ministro Vera señaló que, una vez en territorio paraguayo, los migrantes serán consultados sobre su intención de retornar o permanecer. En caso de optar por quedarse, podrán iniciar un proceso de solicitud de refugio, que será evaluado conforme a la legislación vigente, considerando posibles situaciones de persecución por motivos de raza, religión o género.
LLEGADA BAJO ESTRICTAS CONDICIONES
El arribo del primer grupo está previsto para este jueves, aunque el horario se mantiene en reserva por motivos de seguridad y logística. La cifra de 25 personas podría ajustarse en función de evaluaciones finales.
El Gobierno paraguayo insiste en que el proceso se desarrollará con apego a los derechos humanos, bajo supervisión internacional y sin comprometer la seguridad interna, en un esquema que combina cooperación internacional con control soberano de sus fronteras.














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