En medio de la crisis energética que está atravesando Cuba, un mecánico cubano con estudios de octavo grado encontró la manera de hacer andar su vehículo sin nafta.
Se trata de Juan Carlos Pino, de 56 años. Vive en Aguacate, un pueblo de 5.000 habitantes situado a unos 70 kilómetros al este de La Habana. En sus buenos días, la localidad prosperó gracias a una refinería de azúcar que ahora está cerrada. Hoy, la realidad es otra, el lugar está rodeado de pastos para el ganado y canteras de piedra donde los hombres caminan hacia sus trabajos con sierras de mano largas al hombro.

Ante la crisis, el ingenio
En su taller, Pino, de 56 modificó su Fiat Polski de 1980, fabricado en Polonia, para que funcionara con carbón vegetal, un combustible más barato y abundante que la nafta desde que Estados Unidos interrumpió los envíos de petróleo a la isla caribeña en enero.
En Aguacate, el mecánico es toda una celebridad. Recorre las calles llenas de baches con su Polski de dos cilindros, luciendo su característico depósito de combustible de 60 litros soldado en la parte trasera.

Pino construyó su dispositivo con chatarra y objetos reciclados: el carbón se quema dentro de un tanque de propano modificado, sellado con la tapa de un transformador y el filtro está hecho con una jarra de leche de acero inoxidable rellena de ropa vieja.

La escasez ha sido una constante en Cuba desde hace mucho tiempo, pero la situación se ha agravado desde que Estados Unidos depuso a Nicolás Maduro. El suministro de petróleo venezolano se interrumpió y además, Washington amenazó con imponer aranceles a cualquier otro país que abastezca a la isla de combustible.
Los apagones son cosa de todos los días. Los combustibles están estrictamente racionados y en el mercado negro, la nafta se vende a 8 dólares el litro, o 30 dólares el galón, seis veces el precio oficial.

Este automóvil movido a carbón no es el primer invento de Pino: años atrás creó una máquina, construida a partir de una motocicleta, para ordeñar tres vacas a la vez. Comentó que llevaba varios años pensando en el automóvil de carbón vegetal, inspirado inicialmente por su difunto tío.
Sus compatriotas están estupefactos. Cuando sale, los habitantes del pueblo se reúnen para tomarse selfies con el inusual vehículo.














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