ANEAES advierte que existe un esquema estructurado de venta de títulos e insta al CONES a aplicar sanciones

El presidente de la ANEAES, José Duarte, calificó como “grave y compleja” la detección de más de 500 títulos presuntamente falsos, entre ellos al menos 250 correspondientes a docentes. Sostuvo que en Paraguay opera un esquema organizado de venta de títulos, cuestionó la debilidad de los controles institucionales y afirmó que el CONES debe ejercer sus facultades para intervenir, inspeccionar y sancionar a las instituciones involucradas.

ANEAES advierte que existe un esquema estructurado de venta de títulos e insta al CONES a aplicar sanciones

La revelación de más de 500 títulos presuntamente falsos, entre ellos unos 250 correspondientes a docentes que ejercían funciones en el sistema educativo, volvió a poner bajo la lupa a la educación superior paraguaya. Para el presidente de la Agencia Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior (ANEAES), José Duarte Penayo, el hallazgo no constituye un hecho aislado, sino apenas “la punta del iceberg” de un problema mucho más profundo.

Durante una entrevista concedida a RCC Radio, Duarte sostuvo que existen indicios de un esquema claramente estructurado de venta de títulos en el país, una situación que, según afirmó, viene siendo detectada a través de investigaciones impulsadas por la ANEAES en el marco de la campaña “Acreditá tu Futuro”. “En el Paraguay existe un esquema de venta de títulos claramente estructurado. Nosotros hemos detectado al menos indicios de eso mediante los informes que venimos realizando desde el año pasado”, manifestó.

El titular de la agencia respaldó la decisión del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) de llevar el caso ante la Justicia, aunque advirtió que las acciones judiciales por sí solas no serán suficientes para desmantelar un sistema que, a su criterio, se ha beneficiado durante años de debilidades institucionales y falta de controles efectivos.

Duarte explicó que la ANEAES incorporó recientemente la verificación del registro de títulos a sus mecanismos de monitoreo, permitiendo cruzar información entre carreras habilitadas por el Consejo Nacional de Educación Superior (CONES), carreras acreditadas por la agencia y títulos efectivamente registrados.

INDICADORES PREOCUPANTES

Los resultados, según indicó, son preocupantes. De las más de 5.000 carreras habilitadas que figuran en el catastro del CONES, apenas unas 500 cumplen regularmente con los procesos de evaluación y acreditación establecidos por la legislación vigente. “Considero que el resto de las carreras están bajo sospecha”, afirmó.

Asimismo, recordó que la ANEAES ya había alertado meses atrás sobre el registro de más de 100.000 títulos emitidos en los últimos tres años por carreras que nunca pasaron por procesos de acreditación de calidad.

Uno de los focos de preocupación es el área de Ciencias de la Educación, precisamente donde fueron detectados numerosos casos de títulos presuntamente falsificados. Duarte señaló que se trata de una de las disciplinas con menores niveles de acreditación en el país y donde también se observa una alta emisión de títulos de maestrías y doctorados otorgados por instituciones que jamás fueron sometidas a evaluaciones de calidad.

Respecto a las responsabilidades institucionales, el presidente de la ANEAES sostuvo que la principal debilidad radica en la falta de un sistema unificado de información que permita una trazabilidad efectiva de los procesos académicos. Aunque valoró la creación del Registro Único del Estudiante (RUE) para la educación superior, cuestionó cómo pudieron filtrarse tantos títulos falsos en un sistema diseñado precisamente para garantizar el control y seguimiento de las trayectorias académicas.

Según explicó, las funciones dentro del sistema están claramente distribuidas: el CONES habilita las carreras, la ANEAES evalúa y acredita la calidad de su implementación, mientras que el MEC registra los títulos.

EL CONES DEBE ACTUAR CON CONTUNDENCIA

Sin embargo, Duarte fue enfático al señalar que, tras las denuncias conocidas, la institución que debe actuar con mayor contundencia es el CONES. “El CONES tiene la facultad de intervenir universidades, inspeccionarlas e incluso clausurarlas. Tiene las herramientas legales para hacerlo y debe ejercer su función sancionatoria”, sostuvo.

Agregó que la situación no puede limitarse únicamente a procesos judiciales, sino que debe derivar también en sanciones administrativas contra las instituciones de educación superior que hayan incurrido en prácticas irregulares.

Para el titular de la ANEAES, la crisis actual evidencia la necesidad de una reforma profunda de la gobernanza de la educación superior paraguaya. A su criterio, la proliferación de universidades de baja calidad, carreras sin pertinencia académica y títulos de dudosa procedencia responde a una desregulación histórica que permitió la expansión de ofertas educativas sin controles rigurosos.

“El órgano rector de la educación superior es el CONES y ahí está una de las principales debilidades institucionales. Estas denuncias son apenas la punta del iceberg de una realidad mucho más grave”, advirtió.

Si bien valoró la decisión del MEC de transparentar la situación y presentar las denuncias correspondientes, insistió en que la raíz del problema es sistémica y que existen responsabilidades acumuladas durante varias administraciones.

“Es un buen comienzo, pero absolutamente insuficiente. Hay complicidades dentro del sistema y esto no puede quedar sin sanciones. Todo el peso de la ley debe recaer sobre quienes contribuyen a debilitar la credibilidad de la educación superior paraguaya”, concluyó.

 

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