El interés de las corporaciones se traduce en cifras tangibles de convocatoria: en las últimas semanas, más de 200 empresas se congregaron en San Pablo (Brasil), otras 200 en Ciudad del Este y un bloque de 40 empresarios argentinos desembarcó en el país con el único propósito de interiorizarse sobre el marco jurídico y técnico de la Ley de Maquila. Según Bunchicoff, el flujo de consultas e intenciones de radicación de capitales posee un carácter diario.
Los registros de la CEMAP revelan que el auge de las inversiones se concentra estratégicamente en tres sectores específicos, los cuales aglutinan aproximadamente el 65% del ecosistema industrial instalado: Autopartes, textiles en general y productos alimenticios.
Si bien la mayoría de las multinacionales opta por desembarcar con estructuras corporativas propias y sucursales directas, debido a sus redes globales de distribución, la tendencia en este 2026 muestra un incremento en los esquemas de fusión y alianzas estratégicas con firmas y empresarios locales.
Este despliegue industrial se traduce de forma directa en desarrollo social. Al cierre del mes de marzo, el sector registró un total de 35.400 empleos formales, sumando 1.100 nuevos puestos de trabajo en el último periodo. Las proyecciones para el cierre del año apuntan a un crecimiento exponencial en la absorción de mano de obra.
LA PÉRDIDA DE COMPETITIVIDAD VECINA Y LAS VENTAJAS DE PARAGUAY
Al evaluar las razones que impulsan este éxodo fabril hacia el mercado local, Bunchicoff identificó factores estructurales críticos en los países vecinos, particularmente en el Brasil.
El sector industrial brasileño enfrenta serias dificultades para la obtención y reemplazo de mano de obra, lo que obliga a las grandes industrias a decrecer, erosionando sus márgenes de ganancia. A esto se añade una carga impositiva y fiscal sumamente pesada.
En contrapartida, Paraguay capitaliza factores competitivos estables que el país sostiene desde hace décadas: baja inflación, previsibilidad económica y política, estabilidad energética y una posición geográfica estratégica.
Asimismo, el presidente de la CEMAP destacó un elemento diferenciador cualitativo: la cultura laboral paraguaya. “Independientemente de la ley, existe una diferencia natural en el clima laboral, la predisposición y la cultura de nuestra gente que sorprende positivamente a los ingenieros y directores extranjeros”, remarcó.
A nivel logístico, los beneficios arancelarios marcan una distancia sideral respecto a regímenes de los países vecinos, como la zona franca de Manaos. Bunchicoff ejemplificó que firmas globales (como autopartistas alemanas) que antes importaban materia prima a Brasil pagando entre un 35% y 40% de aranceles, hoy encuentran en la admisión temporaria de la Ley de Maquila paraguaya la herramienta perfecta para agregar valor y reexportar al Mercosur con costos sustancialmente menores.
EL DESAFÍO LOGÍSTICO: CAPACITACIÓN ACELERADA DE MANO DE OBRA
El principal desafío para el ecosistema maquilador de cara al futuro no radica en la burocracia ni en la infraestructura, sino en el volumen de mano de obra calificada. Ante la diversidad de industrias que demandan perfiles técnicos específicos —como el sector textil de alta escala—, las empresas deben implementar periodos iniciales de entrenamiento.
Para mitigar esta brecha, el titular de la cámara destacó la articulación estratégica con el Gobierno Nacional a través del Servicio Nacional de Promoción Profesional (SNPP). Este organismo ejecuta un esquema dinámico de capacitación de instructores y operarios, adaptándose de manera ágil a las necesidades específicas de las nuevas plantas fabriles que se asientan en el territorio nacional.















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