El trámite se convirtió en una verdadera trampa para los dirigidos por Pablo «Vitamina» Sánchez. La paupérrima condición del césped convirtió el campo de juego en una pista de fricción extrema donde los futbolistas arriesgaron el físico en cada disputa. A pesar de la violencia del choque y los reclamos desde ambos bancos, el juez Derlis Benítez optó por una postura permisiva al mostrar apenas dos tarjetas amarillas por bando, en un duelo accidentado que dejó secuelas físicas de consideración.
Lesiones tempranas, un cabezazo al palo y la punta en peligro
La pesadilla albirroja y franjeada comenzó temprano en Santísima Trinidad. A los 5 minutos, Rodi Ferreira tuvo que abandonar el terreno lesionado para ceder su lugar a Maximiliano Garrone, mientras que a los 40 minutos la joya decana Eduardo Delmás también se retiró con molestias para dejar su puesto al argentino Franco Alfonso, encendiendo las alarmas en el cuerpo médico del Decano.
En el complemento, Olimpia acorraló a su rival y acarició la victoria con un frentazo letal de Sebastián Ferreira que reventó el poste tras un centro de Esteban Matus. Pese a que «Vitamina» metió toda la carne al asador juntando a Gabriel Ávalos y Sebastián Ferreira en la ofensiva, la muralla albirroja sostenida por Javier Vallejos y Pedro Álvarez sacó absolutamente todo. El punto le permite a Olimpia quedar como líder solitario con 27 unidades, pero expuesto a ser rebasado por Libertad en la pelea directa por la corona.














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